El juez ordena la puesta en libertad de Aldama tras declarar pagos a Ábalos y a Koldo
ESPAÑA

El empresario afirma que Santos Cerdán le pidió 15.000 euros y que Koldo se los entregó en un bar frente a Ferraz. El cabecilla de la trama asegura que fue Sánchez el que pidió conocerle y que le «agradeció» su trabajo
22 nov 2024 . Actualizado a las 09:21 h.El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha acordado poner en libertad al empresario Víctor de Aldama, presunto comisionista del caso Koldo que este jueves ha declarado ante otro magistrado que pagó comisiones en efectivo a altos cargos como el exministro José Luis Ábalos o el número 3 del PSOE, Santos Cerdán.
El magistrado ha atendido la petición del empresario y ha acordado para él medidas cautelares, como solicitaba la Fiscalía: la retirada del pasaporte y la obligación de que comparezca semanalmente ante el juzgado, según informan a EFE fuentes jurídicas. El empresario ha abandonado en la noche de este jueves el centro penitenciario de Soto del Real en el que permanecía en prisión preventiva en relación con otra investigación judicial, la relacionada con un supuesto fraude de hidrocarburos.
Al abandonar el centro penitenciario, De Aldama se ha acercado a los periodistas que aguardaban su salida para contestar a las referencias que ha hecho sobre él esta tarde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «Me ha llamado 'delincuente' y 'personaje'. Este señor tiene que saber que él es mitómano y tiene alzhéimer porque cuando le preguntaron dos veces, una en el congreso y otra en Portugal por si me conocía, no contestó», ha dicho.
Preguntado por los periodistas sobre si mantiene que ese encuentro con Sánchez no fue fortuito ha respondido: «Por supuesto que no». Además ha asegurado que si el presidente quieres pruebas de las acusaciones que ha hecho esta mañana ante el juez Moreno, «que no se preocupe, que va a tener pruebas de todo lo que se ha dicho».

Aldama, el cabecilla de la trama corrupta que alcanza de lleno a José Luis Ábalos, declaró este mismo jueves ante el instructor del caso Koldo. El empresario apuntó contra el presidente del Gobierno, contra varios de sus ministros e, incluso contra la mujer de Pedro Sánchez. Pero sobre todo, contra el exministro de Transportes, al que acusó de aceptar mordidas, y especialmente puso en el centro del huracán al actual número 2 del PSOE y mano derecha de Pedro Sánchez, Santos Cerdán, del que dice pidió 15.000 euros, que le entregó.
En su declaración voluntaria ante el juez Ismael Moreno, el empresario ha decidido, tal y como prometió, tirar de la manta lanzando acusaciones contra diestro y siniestro aunque, por el momento, sin aportar pruebas físicas. Así, ha asegurado que fue el propio Pedro Sánchez el que pidió conocerle en persona cuando este empezó a colaborar con el Ministerio de Fomento. Según fuentes presentes en el interrogatorio que se está llevando a cabo esta mañana en la Audiencia Nacional, Aldama afirma que la foto publicada en los medios fechada el 3 de febrero del 2019 en la que aparece el conseguidor y el presidente en un acto de presentación de la candidatura socialista a la Alcaldía de Madrid fue precisamente del día en que conoció al jefe del Ejecutivo. Ese encuentro, que no fue «subrepticio» según el imputado, fue montado propio Ábalos y su asesor, Koldo García. El agradecimiento personal del presidente fue por las gestiones de De Aldama a favor de los intereses empresariales españoles en México. «Sé lo que estás haciendo y te lo agradezco. Me tienen informado», ha recordado que le dijo el jefe del Ejecutivo.
En esa misma línea de tratar de implicar a Sánchez, el imputado ha insinuado que el presidente fue el que insistió en que Koldo García, pieza clave en esta trama, se incorporara al ministerio que entonces dirigía Ábalos. Víctor de Aldama básicamente ha hecho por dejar claro que Pedro Sánchez conocía todos los movimientos del empresario, de Ábalos y de su asesor, ya que también Santos Cerdán, con quien también tuvo relación, estaba al día de sus actividades.
Sánchez lo llama «personaje»
Tras la aprobación de la reforma fiscal, el presidente del Gobierno ha comparecido ante los medios y ha asegurado que «todo lo que ha declarado este personaje es categóricamente falso». Sánchez ha incidido en que su Ejecutivo es «un Gobierno limpio, nacido para acabar con la corrupción sistémica de quienes están en la calle Génova, en una sede pagada en negro. Tendrá que ser el señor De Aldama quien pruebe esas insinuaciones y acusaciones».

Delcygate
De Aldama ha sostenido que, por supuesto, Sánchez estuvo informado de los pormenores de la llegada de Delcy Rodríguez a Madrid en enero del 2020 pese a que tenía prohibida su entrada a la UE. Según el imputado, el Gobierno preparó durante un mes ese viaje, que debía tener su colofón en una cena secreta entre el presidente y la número 2 del régimen de Nicolás Maduro, con quien De Aldama tenía una relación muy estrecha, casi de confidencias. En esa misma cena tenían que estar los ministros Fernando Grande-Marlaska, Salvador Illa, Teresa Ribera y José Luis Ábalos. Además, en otro encuentro la vicepresidenta venezolana se iba a ver con la entonces fiscal general del Estado, Dolores Delgado.
De acuerdo con la versión del imputado, en Presidencia del Gobierno eran plenamente sabedores de que la prohibición de que la mandataria sudamericana pisara territorio Schengen, porque ella misma se lo avisó a Ábalos, a lo que el ministro le respondió que «no se preocupara. Que iba a tener viaje tranquilo y sin problemas» a pesar de el veto de Bruselas.
Al final todos esos encuentros -ha detallado- se frustraron por el acercamiento del Gobierno a Juan Guaidó, al que acabaría reconociendo como presidente en febrero. Y el encuentro en Barajas, según el imputado, fue para reconducir la situación con Delcy Rodríguez, después de que Fernando Grande-Marlaska ordenara crear una «zona de seguridad» en el aeródromo para que la reunión se produjese sin contratiempos. Aldama se ha esmerado en vincular al titular de Interior con el ´Delcygate´, hasta el punto de que ha afirmado que Koldo le dijo que el Ministerio del Interior había enviado a la Policía, al margen del despliegue del CNI para revisar el chalé de El Viso en Madrid donde se alojaría Rodríguez durante la semana de estancia en Madrid.

Mordidas varias
En cuanto a la compra de mascarillas, el gran pelotazo de la trama corrupta, ha afirmado que llegó a reunirse en persona con Ángel Víctor Torres, entonces presidente de Canarias, para cerrar con la administración insular la adquisición de material sanitario. Por ese pelotazo y por los otros contratos de mascarillas por los que su empresa, Soluciones de Gestión, se embolsó 53 millones de euros. Aldama ha confesado que Ábalos se embolsó una mordida de 250.000 euros y Koldo García 100.000 euros más. Ese dinero, ha afirmado, se lo entregó él mismo en su despacho o dependencias del ministerio a ambos. No obstante, el ministro y su mano derecha, en principio, exigieron el 50% de los 53 millones, de acuerdo con la versión del ´conseguidor´.
Pero, según el conseguidor, estos dos imputados no fueron los únicos que cobraron. El actual secretario de Organización del PSOE y número 2 de Pedro Sánchez, Santos Cerdán, le pidió 15.000 euros y éste accedió a dárselos. La entrega de esa comisión, ha relatado, se produjo en un bar frente a la sede socialista de la calle Ferraz, donde Koldo García le entregó el sobre con el dinero. El ministro Torres, por su parte, le demandó 50.000 euros en comisiones.
Aldama también se ha referido a su relación con Begoña Gómez y ha reconocido sus reuniones con la mujer del presidente en vísperas del rescate en el 2020 de Air Europa por parte del Gobierno, unos encuentros que fueron el origen remoto del caso en el que ha acabado imputada la esposa de Pedro Sánchez. Según el imputado, que por entonces estaba a sueldo de la aerolínea como una suerte de ´conseguidor´, en esos encuentros participaron la propia Gómez, el CEO de Globalia (matriz de Air Europa), Javier Hidalgo, y la vicepresidenta Teresa Ribera. Esas reuniones tenía como pretexto hablar sobre la ´España vaciada´.
Pacto global
Nadie en la Audiencia Nacional se atreve a vaticinar hasta dónde llegará este jueves la supuesta confesión «voluntaria» de Víctor de Aldama. En su entorno aseguran que está dispuesto a tirar de la manta con una «confesión extensa» sobre la trama Ábalos-Koldo y a «cooperar con la justicia». En los dos juzgados de instrucción del tribunal de la calle Génova que tienen abiertas causas contra él (el número 2 de Ismael Moreno por la trama Ábalos y el 1 de Santiago Pedraz por el caso hidrocarburos), sin embargo, son escépticos.
Sea como fuere, el empresario quiere a toda costa llegar a un «pacto global» con la Fiscalía Anticorrupción que, por lo pronto, le saque de la cárcel. Los cuarenta días que lleva en Soto del Real desde que a allí le enviara a Pedraz le están pasando factura, según admiten en su entorno, donde también se reconoce que la decisión el pasado viernes de la Sección Tercera de la Sala Penal de la Audiencia Nacional de confirmar punto por punto su encarcelamiento preventivo ha acabado de convencerle de que es mejor hablar.
Pero De Aldama lo tiene complicado. La información más valiosa que posee para Anticorrupción es la referida al sumario por el que va a acabar imputado en el Supremo el exministro de Transportes, pero no ha sido por esta causa por la que el conseguidor se encuentra en prisión, sino por la trama de los hidrocarburos en la que está acusado de los delitos de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y contra la Hacienda pública y un fraude que superaría los 182 millones de euros.

Pedraz y la Sala de lo Penal han insistido en que el riesgo de fuga y el de destrucción de pruebas es enorme, máxime, y así lo recordaron los magistrados, porque una parte importante de lo defraudado (casi 74 millones de euros) se podría haber transferido a cuentas en el extranjero.
Autodenuncia
Partiendo de que ese altísimo riesgo de huir al extranjero donde podría vivir sin ningún tipo de problemas va a hacer muy difícil a corto plazo su excarcelación, en la Audiencia Nacional recuerdan que para conseguir algún tipo de beneficio (aunque sea en un futuro lejano en forma de reducción de grados en una condena) también hay que «denunciarse a uno mismo».
Y es ahí donde en Anticorrupción confían en que haya novedades, porque «él estaba en todo», apuntan. Dio un pelotazo multimillonario con la venta de mascarillas a las administraciones públicas de 53 millones de euros. Fue la persona que organizó el misterioso viaje a Madrid en enero del 2020 de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, con quien mantenía una estrechísima relación. Él también se encargó de comprar el chalé de Cádiz para el veraneo de José Luis Ábalos. Los testaferros de De Aldama pagaban el ático de lujo de Jéssica, la novia del exministro de Transportes.
Este empresario fue el que corrompió a los servicios antiterroristas de la Guardia Civil para que le pasaran información y que blanquearan dinero de la trama. Intermedió para cobrar 200 millones (185 millones de euros) retenidos por el Gobierno de Nicolás Maduro a Air Europa a cambio de una comisión de 5 millones de euros. O se reunió en varias ocasiones con Begoña Gómez, mujer de Pedro Sánchez, coincidiendo con el rescate de la aerolínea por parte del Gobierno con un desembolso de 475 millones.
El PSOE anuncia acciones legales «inmediatas»
El PSOE no ha aguardado a que terminara la declaración del empresario Víctor de Aldama para anunciar acciones legales «de inmediato» contra él después de que, entre otras cosas, haya asegurado que la red presuntamente delictiva le entregó 15.000 euros procedentes de una mordida a Santos Cerdán. Los aludidos han salido ya en tromba a negar cualquier veracidad al señalamiento del encausado: «Es todo falso», ha rebatido el propio Cerdán en los pasillos del Congreso, donde este jueves se celebra un pleno decisivo para la reforma fiscal del Gobierno.