Sánchez reclama el apoyo «de todos» para convalidar la reforma laboral

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID | LA VOZ

ESPAÑA

Pedro Sánchez durante su intervención en un Comité Federal del PSOE celebrado en Barcelona
Pedro Sánchez durante su intervención en un Comité Federal del PSOE celebrado en Barcelona

El presidente del Gobierno carga contra la falta de proyecto político del PP: «Poco o nada se puede esperar de la derecha»

07 ene 2022 . Actualizado a las 23:40 h.

 «Pido formalmente el apoyo de todos los grupos parlamentarios a la convalidación de la reforma laboral». Siguiendo la misma estrategia mantenida con su investidura, de la que precisamente ayer se cumplieron dos años, o con los Presupuestos, Pedro Sánchez solicitó este viernes a todas las fuerzas con representación en el Congreso a que se sumaran al acuerdo alcanzado recientemente entre el Gobierno, los sindicatos y la patronal. Y a diferencia de las dos anteriores, con la reforma laboral Sánchez sí dispone de otras vías abiertas para intentar articular en torno al Ejecutivo una nueva mayoría simple en la Cámara Baja, o lo que es lo mismo, lograr más síes que noes en el hemiciclo.

Y eso que recientemente parece habérsele bloqueado la del PP, que parece haber descartado su abstención, una decisión asumida por su presidente, Pablo Casado, pese a las reticencias que le mostraron los barones para que no torpedee una reforma laboral que, consideran, es inofensiva con los pilares de la promovida por Rajoy. Sánchez se refirió al principal partido de la oposición en su intervención de ayer en el Comité Federal del PSOE, advirtiéndole que se verá obligado a «explicar» los motivos por los que «se resiste a defender los intereses de los empresarios y de los trabajadores». Sin embargo, en estos momentos no puede desecharse la vía de Cs, a la que el Gobierno necesitaría incorporar a otras fuerzas minoritarias. Pero la opción más viable continúa siendo la misma sobre la que Sánchez se viene apoyando desde el inicio de la legislatura: ERC, Bildu y el PNV, a los que se dirigió junto al resto de fuerzas que componen la Cámara Baja: «Cada grupo tendrá alguna objeción, es evidente», admitió Sánchez, pero «no habrá acuerdo si todos no cedemos en algo», recordó, en un intento por corregir las dudas iniciales de los independentistas, quienes, lejos de aplaudir la prometida «derogación», observan una reforma muy blanda. «Pedimos a todas las fuerzas que se sumen al acuerdo, que arrimen el hombro. Porque hay argumentos y razones de sobra para defender este acuerdo», reivindicó, que «representa a la amplia mayoría de los españoles, muy por encima de sus ideologías».

Sánchez se refirió también a la reforma capitaneada por la vicepresidenta Díaz como «una reforma ambiciosa» fruto de la «negociación colectiva», por tanto, lejos de las «imposiciones» a las que acostumbraba el PP.