Muere Javier Guerrero, un personaje clave y principal implicado en el caso de los ERE

María Dolores Tortosa COLPISA | SEVILLA

ESPAÑA

Julio Muñoz | Efe

El exdirector general de Trabajo de la Junta había sido condenado a ocho años de cárcel en el primer juicio de la macrocausa, pendiente de sentencia definitiva por el Tribunal Supremo

11 oct 2020 . Actualizado a las 20:40 h.

Ha muerto Francisco Javier Guerrero, el principal implicado en el caso de los ERE, la macrocausa de corrupción política en la Junta de Andalucía que sentó en el banquillo a dos expresidentes (Manuel Chaves y José Antonio Griñán) y a otra veintena de cargos socialistas de la primera década de este siglo. Todos ellos condenados por la Audiencia Provincial de Sevilla hará un año en noviembre y ahora a la espera de sentencia firme del Tribunal Supremo. Una sentencia que Guerrero, con dos penas pendientes de ocho y cinco años de cárcel, ya no oirá.

El que fuera director general de Trabajo de la Junta de Andalucía durante nueve años (1999-2008) ha fallecido esta madrugada, según ha confirmado su abogado, Rafael Ramírez, a las agencias Efe y Europa Press. A falta de que conocerse el resultado de la autopsia, las mismas fuentes apuntan a un infarto como posible causa de la muerte. Guerrero comenzó a sentirse mal en la madrugada de este domingo con insuficiencia respiratoria y los servicios de emergencia sanitaria nada pudieron hacer por su vida.

Con su muerte la macrocausa de los ERE pierde a uno de los personajes clave en el entramado de ayudas sociolaborales y a empresas en crisis de la Junta de más de 741 millones de euros durante una década que derivó en delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos por su adjudicación al margen de la legalidad, según la sentencia de la pieza política juzgada. Tan clave ha sido que la causa comienza cuando a raíz de una declaración en diciembre del 2009 ante la Policía Nacional sobre otro entramado, el de Mercasevilla, suelta que la ayuda para una regulación de empleo en el marcado mayorista procedía de un fondo creado por la Junta para amortiguar el impacto de la deslocalización de empresas; y al que Guerrero llamó «fondo de reptiles».