Sánchez espanta el miedo a un «tamayazo» y despeja las dudas sobre si será presidente: «¡Claro, hombre!»

El candidato socialista está convencido de que el día 7 será investido presidente del Gobierno y así lo ha asegurado a los periodistas con un «¡claro, hombre!» cuando le han planteado si conseguirá ese objetivo el martes


Sánchez tendrá que esperar hasta el martes para ser investido. El candidato socialista fracasó este domingo en la primera votación al quedarse a 10 votos de los 176 que se requieren para lograr la confianza de la Cámara por la vía rápida.

Logró aunar 166 apoyos, uno menos de los previstos debido a la baja por enfermedad de una diputada de los comunes. Ante lo ajustado de la votación, garantizó su presencia en el hemiciclo para el martes, cuando se reanudará el debate con la segunda vuelta, en donde baja el listón y al candidato le basta con la mayoría simple; es decir, más síes que noes.

Si nada se tuerce hasta entonces, los 167 votos a favor que tiene apalabrados deberían ser suficientes para renovar en la Moncloa, ya que el bloque opositor logrará dos menos, los mismos 165 que cantaron ayer desde sus escaños. A pesar de lo apretado del marcador, Sánchez no tiene dudas de que saldrá investido. «¡Claro, hombre!», respondió a su salida del Congreso a la pregunta de la prensa.

 Tomás Guitarte, de Teruel Existe, voto decisivo

El único diputado de la formación, dado lo ajustado de las cuentas para el martes, ha asegurado que «no hay ninguna posibilidad de que cambie mi voto», en referencia a las presiones que está sufriendo. Su partido ha condenado este domingo «las presiones antidemocráticas» a su diputado en el Congreso, según recoge EFE. Ha exigido «respeto frente al acoso en redes sociales» y ante las pintadas en su contra aparecidas en su localidad, Cutanda.

Guitarte denunció ayer desde la tribuna del Congreso «la tremenda presión» que «desde los medios y las redes sociales» está llegando a su movimiento ciudadano y reveló la aparición de «pintadas» en su municipio, en su comarca y en su región en contra del apoyo al candidato socialista, hechos que investiga la Guardia Civil.

  

Para cambiar el signo del partido bastaría con que solo uno de estos 167 diputados del sí votara en contra, ya que en caso de empate, la investidura decae. Pero a pesar de que la derecha mueve el árbol buscando las dudas entre las bancadas socialistas, a los que Sánchez les mostró su «apoyo y solidaridad» ante la «campaña de acoso, de insulto y de amenaza», en Ferraz no temen un episodio de transfuguismo. No obstante, para que nada falle, la dirección del partido ha solicitado a todos sus diputados que pasen la noche del día 6 en Madrid, evitando así cualquier imprevisto que pueda surgir. «Frente a la coalición del apocalipsis, la coalición progresista que va a salir adelante el día 7 de enero», reafirmó el líder socialista en su intervención final.

El primer Gobierno de coalición

Así, siempre y cuando se cumplan los pronósticos, Sánchez pondrá en marcha el primer Gobierno de coalición desde la restauración de la democracia en 1978. Compartirá Consejo de Ministros con Podemos, a los que hace dos meses rechazaba en su Ejecutivo, y a los que a partir de ahora cederá una vicepresidencia y cuatro carteras.

Para su renovación en el poder también ha necesitado de una maraña de pactos que ha ido tejiendo en las últimas semanas con distintas fuerzas progresistas, nacionalistas y regionalistas

Los 166 votos favorables proceden del PSOE, UP, PNV, Más País, Compromís, Nueva Canarias, Teruel Existe y el BNG. En contra están el PP, Vox, Cs, Navarra Suma, Foro, JxCat, la CUP y Coalición Canaria, cuya diputada confirmó ayer su negativa al candidato, a pesar de lo acordado por la dirección de su grupo. En el bloque de las abstenciones se encuentran Bildu y ERC, que resultarán determinantes. Esta última allanará la investidura tras haber firmado un acuerdo mediante el que el Gobierno se compromete a crear una mesa de negociación entre el Ejecutivo central y el autonómico en la que los independentistas reclamarán un referendo de autodeterminación. Sánchez garantizó que no permitirá que «se rompa España», aunque tampoco detalló en qué consiste su acuerdo con ERC. El portavoz de los secesionistas, Gabriel Rufián, confirmó este domingo que a pesar de lo convulso de las últimas horas en el mundo independentista, acabarán absteniéndose, pero también advirtió a Sánchez que, o pone a andar dicha mesa en las condiciones pactadas, o tumbará la votación de los Presupuestos.

Sánchez, en su discurso de investidura: «No se va a romper España. No se va a romper la Constitución»

Fran Balado

El candidato socialista ha admitido que la alianza de Gobierno con Podemos no era su primera opción, pero que se trata de «la mejor solución que puede lograrse bajo las circunstancias de aquí y de ahora». Así te contamos la maratoniana jornada en el Congreso

«Buenos días. No se va romper España. No se va a romper la Constitución. Aquí lo que se va a romper es el bloqueo al Gobierno progresista». Estas fueron las primeras palabras, ayer, del discurso que Pedro Sánchez dirigió al Congreso en la apertura del debate de investidura. Este domingo, víspera del día de Reyes, a las nueve de la mañana se retoma la sesión, con la previsión de que a las 14 horas se produzca una primera votación que salvo sorpresa mayúscula, no le saldrá al candidato. Será a la segunda, el martes, y con mayoría simple de un solo voto en principio cuando el socialista pueda volver a la Moncloa. ¿Por qué es así? Continúa la lectura. 

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