Del cierre forzoso de la Sagrada Familia al desierto de las terrazas

La violencia callejera ya desangra la economía local y el turismo


madrid / la voz

¿Quiere visitar la Sagrada Familia? Pues vuelva usted mañana. O quizá tampoco, porque los disturbios que la sentencia del procés ha desencadenado esta semana en Cataluña -con Barcelona como epicentro de las protestas y de la huelga general de este viernes- le están pasando factura a la comunidad. Cientos de manifestantes obligaron a cerrar el acceso no solo al templo de Gaudí, sino a otros museos, mientras que varios cruceros desviaron sus rutas a Valencia o Baleares para evitar atracar en Barcelona, donde las terrazas vacías evidenciaban, más allá del impacto del paro general convocado, el tiro en el pie que para la economía catalana supone esta nueva escalada violenta del independentismo.

Embajadas como la de Estados Unidos, el Reino Unido o Francia están alertando ya a sus ciudadanos del riesgo de visitar la comunidad, que, sin embargo, el pasado verano atrajo a casi uno de cada cuatro extranjeros que llegaron a España.

El miedo de la patronal turística, Exceltur, que aún no se ha recuperado de la sangría de dos años atrás (en cinco meses, tras el 1-O, dejaron de llegar 185.000 visitantes y el PIB turístico se contrajo tres décimas, 319 millones en pérdidas), es extensivo al resto del sector servicios. Y es que las barricadas en las calles, el bloqueo del aeropuerto el lunes (este viernes se cancelaron 55 vuelos) o las carreteras cortadas (el transporte de mercancías estima un coste diario de 25 millones) no ayudan a disipar el recelo a visitar la comunidad. Aunque es pronto para cuantificar las pérdidas, este nuevo otoño de secesionismo incendiario agudizará la falta de pulso del PIB catalán, que crece por debajo de la media nacional.

La protestas independentistas obligan a Seat a parar su planta en Martorell

La Voz

La empresa quiere evitar «riesgos de movilidad» a los trabajadores ya que las marchas que partieron ayer de Tàrrega (Lérida) y Tarragona con destino Barcelona pasan por este municipio

La planta de Seat en Martorell (Barcelona) ha suspendido los turnos de producción desde la tarde de este jueves hasta la noche del viernes debido a los problemas de movilidad derivados de las protestas tras la sentencia del «procés», ya que las marchas que partieron ayer de Tàrrega (Lérida) y Tarragona pasan por este municipio. Fuentes de Seat han explicado a Europa Press que el turno de la mañana de este jueves ha empezado con normalidad, si bien han decidido llevar a cabo esta medida para evitar «riesgos de movilidad».

«Como compañía tenemos la responsabilidad de evitar que nuestros trabajadores se queden bloqueados entre su domicilio y el centro de trabajo», han afirmado desde la firma propiedad del consorcio Volkswagen. En concreto, en los turnos de producción de Seat trabajan alrededor de unos 7.000 profesionales, de los que 2.900 empleados pertenecen al turno de mañana, 2.300 al de tarde y 1.600 al turno de noche, que actualmente opera con una línea.

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