Casado ignora los sondeos y afirma que el PP tendrá más escaños que ahora

«Nosotros no necesitamos pescar en calderos ajenos», dice sobre los fichajes de Rivera

Casado, en la imagen con Dolors Montserrat y Ana Pastor en la reunión del Grupo Popular, volvió a apelar al voto útil al PP para desbancar a Sánchez y a sus socios «comunistas, independentistas y batasunos».
Casado, en la imagen con Dolors Montserrat y Ana Pastor en la reunión del Grupo Popular, volvió a apelar al voto útil al PP para desbancar a Sánchez y a sus socios «comunistas, independentistas y batasunos».

MAdrid / La Voz

«Nos vamos a ver muy pronto y con más escaños ocupados». El líder del PP, Pablo Casado, trató de insuflar ánimo a los diputados populares con ese mensaje, que encierra una carga de optimismo, pero también de continuidad para un grupo parlamentario en el que, además de la preocupación por la pérdida de actas que anuncian las encuestas, reina también el temor a que más de la mitad de los que ahora ocupan un asiento en el Congreso no repitan en las listas a las próximas elecciones generales. En la última reunión del Grupo Popular antes de la disolución de las Cortes, Casado dio la espalda a las malas perspectivas que los sondeos auguran para los populares. Insistió en que el PP sale «a ganar» en estos comicios y se mostró convencido de que el partido podrá aglutinar el voto mayoritario de los españoles de centroderecha, repartido en esta ocasión, por primera vez en democracia, entre tres fuerzas políticas, PP, Ciudadanos y Vox, ya que estos dos últimos son partidos, según dijo, sin experiencia ni capacidad de gestión.

En plena precampaña, Casado advirtió del peligro que supone votar a sus rivales en este espectro político y apeló claramente al voto útil al PP para desbancar de la presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez y a sus socios «comunistas, independentistas y batasunos». En Génova son conscientes de que muchos ex votantes populares están dispuestos a apoyar ahora a una fuerza que representa la derecha más dura como Vox, convencidos de que, en todo caso, habrá pacto entre los tres partidos si suman una mayoría en el Congreso.

«Quien quiera darse una alegría con el voto, quien quiera experimentar, va a tener que vivir de ese experimento los próximos cuatro años», advirtió Casado, quien lanzó pullas a Ciudadanos al señalar que el PP es un partido con «perfiles extraordinarios». «A nosotros no nos hace falta ir a pescar a caladeros ajenos ni hacer fichajes de otros partidos», señaló, en referencia a las conquistas del partido naranja entre dirigentes socialistas, como el mallorquín Joan Mesquida, o populares como la segoviana Silvia Clemente, actual presidenta de las Cortes de Castilla y León. 

Multipartidismo y sopa de letras

En esa línea, Casado señaló que el «multipartidismo» y la «sopa de letras» que se ha instalado en la política española en los últimos años no ha supuesto más estabilidad, porque la ley electoral, tal y como está diseñada, castiga esa atomización, ya que «dispersa esos votos de forma asimétrica». Insistió por ello en la necesidad de agrupar el voto en torno al PP en unas elecciones generales en las que están en juego los políticas económicas y sociales, pero también «la propia continuidad histórica de la España constitucional». Y añadió que son además unos comicios «prácticamente a dos turnos, porque lo que salga de las elecciones generales va a marcar lo que los candidatos autonómicos y europeos obtengan un mes después».

«Nos estamos jugando lo que queremos que sea España», señaló, en una intervención en la que cuestionó duramente al socialista Pedro Sánchez por pretender dar «un gran hachazo» al futuro de los ciudadanos aprobando mediante decreto y a pocos días de las elecciones medidas de gran impacto económico. «Es como entrar en un bar, invitar a todo el mundo y luego marcharse sin pagar por la puerta de atrás», concluyó.

El líder tranquiliza a los sorayistas y asegura que habrá sitio para todos 

Las heridas del último congreso extraordinario del PP que escogió a Casado como sustituto de Rajoy y dejó fuera de la dirección a Soraya Sáenz de Santamaría distan mucho de estar cerradas. Los sorayistas, y los que tuvieron un protagonismo destacado durante la etapa del anterior líder popular, temen una fuerte purga en el partido y muy especialmente en el grupo parlamentario, por el deseo de Casado de asegurarse el control del partido y de rodearse de gente con perfiles nuevos y alejados de toda relación con escándalos de corrupción que han afectado a la formación. 

Los que ya han renunciado

El nuevo líder es consciente del malestar en algunos sectores del PP y también de la tentación de sucumbir a las ofertas de Ciudadanos o de Vox. Y, por ello, a micrófono cerrado, trató de tranquilizarlos señalando que habrá sitio para todos y que aquellos que no repitan en las listas tendrán acomodo en otros cargos o figurarán en las candidaturas municipales o autonómicas en las elecciones que se celebrarán conjuntamente el 26 de mayo. Aunque algunos sorayistas luchan todavía por mantener sus escaños, otos destacados dirigentes que hicieron campaña por Sáenz de Santamaría, como la exministra de Sanidad y actual vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, han preferido, sin embargo, adelantarse anunciando ellos mismos su salida ante su evidente falta de sintonía con Casado. Además de Villalobos, otros veteranos como la gaditana Teófila Martínez y el toledano Arturo García Tizón han renunciando ya a ir en las listas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

Casado ignora los sondeos y afirma que el PP tendrá más escaños que ahora