La UE recuerda que infringir la ley tiene consecuencias

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

ESPAÑA

Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea
Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea EMMANUEL DUNAND | afp

El vicepresidente de la CE, Frans Timmermans, defiende una vez más la actuación del Gobierno y la independencia de los jueces españoles

17 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Ni la Justicia está secuestrada ni se vulneran los derechos humanos de los presos en España. Es el mensaje que envió ayer desde Estrasburgo el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, cansado de escuchar la batería de graves acusaciones vertidas día tras día por los secesionistas catalanes, quienes llegaron a comparar el encarcelamiento preventivo de la antigua cúpula del Ejecutivo de la Generalitat con las detenciones en el franquismo para desacreditar a la democracia española y forzar la intervención de la UE.

«España es un país con una separación de poderes claramente definida; eso no se pone en entredicho», sostuvo Timmermans al ser interpelado sobre el exilio voluntario en Bélgica de Carles Puigdemont y sus cuatro exconsejeros. El holandés defendió una vez más la actuación del Gobierno y la independencia de los jueces españoles, además de recordar al expresidente fugitivo que antes de exigir tratos preferenciales e impunidad debería asumir las consecuencias de sus actos y ajustar cuentas con la Justicia por todos los delitos que haya podido cometer. «Los ciudadanos, catalanes y españoles, están protegidos por la ley y cuando alguien la infringe debe hacer frente a sus consecuencias», zanjó el socialdemócrata. La Comisión Europea insiste en que no ve «motivo alguno para criticar o poner en entredicho al sistema o al Gobierno español».

Se trata del enésimo portazo de Bruselas a la causa independentista. Ni sus paladines ni las campañas para blanquear la imagen de sus promotores han conseguido ablandar al equipo de Jean Claude Juncker. El luxemburgués no se ha movido ni un ápice de su posición a pesar del ruido y la presión a la que le han sometido desde el mes de octubre. La consigna sigue siendo la misma: cumplir la ley y respetar el Estado de derecho.