El Ayuntamiento de Gijón prohíbe una charla sobre Cataluña en un centro municipal

La cita, a la que estaba invitado Joan Tardá, ha sido vetada por el consistorio de Foro que apela al veto del Constitucional al referéndum


Redacción

El gobierno del Ayuntamiento de Gijón ha prohibido hoy la celebración de una charla-coloquio sobre Cataluña que iba a tener lugar el sábado en el centro municipal de El Llano. Organizada por la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr), con la colaboración de La Manzorga, la revista Viento Sur y Amaztuak, iba a contar con la participación del parlamentario de ERC Joan Tardá, así como miembros de la Coordinadora de la CUP y de Catalunya en Comú y de la propia revista. El acto va a seguir celebrándose, ya que se han ofrecido diversos colectivos culturales y sociales de Oviedo y Gijón para albergar el encuentro, pero desde Famyr ven un claro caso de censura previa, un grave ataque a la libertad de expresión y una excusa «burda y cobarde» para prohibir su celebración.

«Pedimos permiso primero en el centro, como se hace siempre para ver si hay disponibilidad, y se nos concedió. Ahora además hay que enviarlo por vía electrónica y, una vez que sabíamos que estaba disponible el salón de actos, el 6 de septiembre enviamos un escrito», explica Rafa Velasco, de Famyr, que ayer, martes 12 de septiembre, recibió un requerimiento firmado por la concejala de Bienestar Social y Participación Ciudadana, Eva Illán, en el que se demandaba más información sobre el contenido del acto. En concreto, en el requerimiento municipal se explica que «todos los poderes públicos están obligados al cumplimiento» de la providencia del Tribunal Constitucional del 7 de septiembre que anula a Ley del Parlamento de Cataluña del referéndum de autodeterminación, para que se determine el contenido exacto del acto a celebrar «acreditando suficientemente la conformidad del mismo» con dicha providencia «de tal forma que se justifique que el citado acto no pretenda en modo alguno vulnerar, ignorar o eludir la suspensión acordada de la Ley Catalana ni implicar actuación alguna orientada a la preparación y/o celebración del referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña».

Desde Famyr, se enviaron alegaciones explicando que la charla iba a titularse Memoria histórica y proceso catalán, reflejos de una democracia que no es tanto, y que, además de Tardá, iba a contar con la participación de Óscar Simón, del consejo de dirección de la CUP; Quim Sopena, del consejo de dirección de Catalunya en Comú, y de Martí Causa, del consejo de dirección de la revista Viento Sur.

También se explicaba que, aunque el acto tiene como objeto tener un debate con políticos y expertos en memoria histórica, y cómo se ha llegado a la situación actual, «no puede en forma alguna vulnerar providencia alguna del Tribunal Constitucional sobre la suspensión del referéndum de Cataluña, básicamente porque en Asturias no está convocado dicho referéndum ni por ende puede entenderse un acto de campaña del mismo. Es más, teniendo en cuenta los ponentes que intervendrán, las posiciones políticas son totalmente diversas sobre la participación en dicho referéndum».

En el documento en el que se expresa la negativa a ceder el salón de actos del centro municipal de El Llano, Illán indica que, analizada la documentación aportada, se revoca la autorización previamente concedida «por no tener el acto encaje en las normas generales de uso y participación ciudadana en los equipamientos municipales por no cumplir lo previsto en el artículo 5». Dicho artículo dice que los espacios serán reservados para la realización de todas aquellas iniciativas que, según criterio de la dirección del centro en coordinación con los responsables de los servicios afectados, tengan que ver con las actividades sociales, culturales, deportivas o de participación ciudadana, qu se identifiquen con los fines primordiales que animan al centro.

Velasco, en este sentido, recuerda que en los centros municipales de Gijón se han celebrado numerosos actos y debates políticos de diferentes formaciones políticas sin problema alguno. «El gobierno municipal funciona a salto de mata y tiene unos criterios totalmente restrictivos», dice Velasco, en referencia por ejemplo a la prohibición de conciertos como los de Albert Plá o Francisco, «pero no creíamos que fueran a llegar tan lejos en el desatino». En este sentido, recuerda también que fue un tribunal el que prohibió el acto que se iba a celebrar en Madrid, en el Matadero, un equipamiento también municipal.

En Famyr, en vista de lo ocurrido, buscarán una nueva ubicación y valorarán si presentan algún tipo de recurso administrativo o judicial, aunque «el perjuicio ya está hecho».

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