El PSOE contra sus fantasmas


Los militantes socialistas deciden hoy el futuro de su partido azuzados por los fantasmas de un borrascoso pasado reciente que amenazan con reducir a cenizas al PSOE, como ha ocurrido ya con otros ilustres partidos socialdemócratas europeos. Los socialistas intentan reencontrarse a sí mismos, pero lo hacen persiguiendo sombras. La sombra de esa izquierda que quieren ser, pero que los obliga a parecerse a Podemos, que es justo aquello de lo que necesitan diferenciarse. Y, en su fuga, corren el riesgo de parecerse a quienes definen como sus enemigos, la derecha. Buscan aire nuevo para enfrentarse a las incertidumbres del futuro, y en realidad ninguno de los tres candidatos representa novedad alguna. Uno quiere volver a ser lo que fue con el argumento de que no le dejaron ser lo que de verdad quería ser. Pero nada indica que, si vuelve a ser secretario general, el futuro vaya a ser distinto. Otra invoca el mantra de las glorias pasadas como si con eso bastara para reverdecer un jardín marchito. Y el tercero canta a las esencias como si ese obrerismo que define la tradición del socialismo vasco aún corriera por las venas del PSOE. Pero la nostalgia no hace el futuro. El socialismo necesita mucho más para volver a ser lo que fue. De entrada, necesita exorcizar sus fantasmas y superar ese personalismo guerracivilista en el que está instalado. Solo así, uniendo las piezas podrá recomponer el puzle y volver a ser un partido útil y necesario.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos

El PSOE contra sus fantasmas