El Constitucional bloquea el dinero para el referendo y advierte a Puigdemont
ESPAÑA
Avisa de que desobedecerlo podría ser malversación, castigada con penas de prisión
05 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La hoja de ruta independentista del Gobierno catalán sufrió ayer un duro revés y deberá sortear un nuevo obstáculo, en este caso el que tiene que ver con la financiación del referendo. Porque el Tribunal Constitucional, en su primera reunión tras su remodelación y la elección del nuevo presidente, decidió suspender las partidas destinadas al referendo incluidas en los presupuestos de la Generalitat de este año, así como la referencia explícita que hacen las cuentas a la consulta soberanista.
Cuatro días después del recurso de inconstitucionalidad presentado por el Gobierno, los doce magistrados del tribunal acordaron por unanimidad admitir a trámite la impugnación de Mariano Rajoy y dejaron en suspenso la vigencia y aplicación de los preceptos recurridos. Es una medida cautelar con un vigencia de cinco meses hasta que se resuelve el recurso.
El Constitucional ha anulado la disposición adicional 40 de los presupuestos que instaba al Ejecutivo catalán a «habilitar las partidas necesarias para hacer frente al proceso refrendario sobre el futuro político de Cataluña», así como otras tres partidas que reservaban 6,2 millones para consultas y procesos electorales.
El tribunal, además, advirtió al presidente de la Generalitat, a los miembros de su gabinete y a los altos cargos de la Consejería de Economía relacionados con los presupuestos de las responsabilidades penales en que podrían incurrir si no acatan la suspensión y siguen adelante con los preparativos del referendo. En el caso del uso de dinero público para celebrar una consulta podrían cometer un delito de malversación, lo que conllevaría penas de prisión, a diferencia del delito de desobediencia (el que cometió Mas por el 9N), que está penado con inhabilitación. Una veintena de miembros de la Administración catalana están avisados, por tanto, de que tienen la obligación de «impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada». El Constitucional avisa a Puigdemont y a Junqueras de que «se abstengan de iniciar, tramitar, informar o dictar acuerdo alguno» de disposición de las partidas presupuestarias impugnadas.
Partida camuflada
La Generalitat esperaba el recurso del Gobierno y por eso incluyó una partida para el referendo camuflada en el apartado de fondo de contingencia. Pero el alto tribunal advirtió de que no se puede activar ninguna partida que tenga por objeto financiar cualquier gasto derivado de la preparación, gestión y celebración del referendo, como puede ser licitar, ejecutar o fiscalizar contratos administrativos. Una preparación que la Generalitat sí pudo hacer en el 9N, pero que ahora el Constitucional trata de frenar de raíz.
La Generalitat avisó la semana pasada que el recurso del Gobierno no cambia nada y que seguirá con sus planes. Su respuesta, tras la suspensión, fue similar. «El Constitucional no podrá suspender la libertad ni la democracia», afirmó Oriol Junqueras. El Gobierno catalán esgrime que tiene un compromiso y que hará todo lo que sea para que la votación se celebre, tenga o no el visto bueno de Madrid.
El alcalde de León replica al presidente catalán sobre la cuna del parlamentarismo
Ante la polémica suscitada por las palabras del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en las que aseguraba que el origen histórico del parlamentarismo se encontraba en Cataluña, el alcalde de León ha recurrido a una carta para invitar al político catalán a conocer León como «Cuna del Parlamentarismo».
En su misiva, Antonio Silván desdice al político catalán asegurando que «el origen del parlamentarismo se encuentra en León, donde en 1188, en la Real Colegiata de San Isidoro, se convocaron las primeras cortes de la historia». Este hecho, «reconocido por la Unesco y avalado por historiadores y juristas que lo han demostrado», viene a tirar por tierra las declaraciones que hizo Puigdemont en la Universidad de Harvard, donde aseguró, parafraseando al violonchelista Pau Casals, que el origen del parlamentarismo se encontraba «en una ciudad catalana en el siglo XI».
Silván aprovecha para «invitar a Puigdemont a conocer León, Cuna del Parlamentarismo, comprometiéndome a mostrarle personalmente los hechos y lugares que componen aquel 1188».
La carta concluye citando a Josep Tarradellas, «antecesor de Puigdemont», recogiendo que el político de la transición «defendía buscar la conciliación y concordia con el resto de España». Y aprovecha para calificar las palabras de Carles Puigdemont de «planteamientos oportunistas», ya que «nadie puede arrogarse nada que no venga avalado histórica, científica y jurídicamente, ya que la realidad es una».