División en el PSOE: su falta de presencia ha provocado inquietud entre sus partidarios
28 dic 2016 . Actualizado a las 07:48 h.La gran duda es si finalmente tendrá lugar el gran duelo entre Susana Díaz y Pedro Sánchez por el liderazgo del partido. Ninguno de los dos quiere dar el paso hasta que tengan las cosas claras y juegan al ratón y el gato. Dicho de otro modo, pretenden ir sobre seguro, con serias posibilidades de ganar las primarias. La presidenta andaluza tiene el apoyo del poder orgánico, desde la gestora que está administrando los tiempos de acuerdo con sus intereses hasta los barones que gobiernan (excepto, por ahora, la balear Francina Armengol) y el de los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero (que se lo ha dado de forma explícita) y Felipe González, a quien muchos sitúan como el gran valedor de Díaz. Pero para ser secretario general hay que ganar las primarias. Y ahí es donde residen las dudas de la andaluza y de sus partidarios, que son conscientes de que una parte de la militancia no les perdonan la forma en que se desembarazaron de Sánchez
Pérdida de apoyos
Este, por su parte, ha ido perdiendo apoyos con el paso del tiempo, su renuncia al acta de diputado le ha hecho perder visibilidad y su anuncio de que recorrería España con su coche se ha visto reducido a dos actos públicos, sin la presencia de figuras destacadas. Esto ha provocado inquietud entre sus partidarios, que se preguntan si en realidad tiene voluntad de volver a la primera línea.
A la primera desafección del bando sanchista, el de una de sus manos derechas, el portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, le han seguido otras, las últimas la del secretario de organización, César Luena, y la líder vasca, Idoia Mendia. Esto ha hecho crecer las dudas de Sánchez sobre si debe presentarse o no a las primarias.
La reunión de ayer de los sanchistas mostró claramente que tiene muy poco apoyo en las estructuras de poder y que su única baza son las bases. Los precedentes en el PSOE han demostrado que los militantes suelen votar contra el aparato, pero también es cierto que quien controla la organización a nivel nacional y autonómico tiene una capacidad de influencia importante en el voto.
Ahora mismo no se puede identificar al sector crítico con el sanchismo. En una reunión que se celebró el 13 de diciembre en Madrid se destapó que algunos de los líderes territoriales que apoyaron a Sánchez ya no lo hacen o dudan.
Si este no da el paso, se abre la posibilidad de una tercera vía, liderada por Patxi López y apoyada por Luena y Mendia e incluso Alfredo Pérez Rubalcaba. También se especula con un pacto entre el exlendakari y la presidenta andaluza para instaurar una bicefalia para compartir el control del partido.