Los barones socialistas aplazan el debate sobre el liderazgo de Sánchez hasta después del 25S

ramón gorriarán MADRID / COLPISA

ESPAÑA

benito ordoñez

La dirección recrimina a los líderes territoriales que hagan sus críticas en público en vez de en los órganos del partido

14 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Los barones socialistas críticos con Pedro Sánchez han aplazado el debate sobre el liderazgo de su secretario general hasta después de las elecciones vascas y gallegas. Abrir esa discusión ahora, reconocen, sería pegar un tiro en el pie del Partido Socialista de Euskadi y del PSdeG. Pero el debate está ahí, y defensores y detractores del líder del PSOE se cargan de argumentos a la espera de que llegue el momento, posiblemente en el comité federal que se convoque después de los comicios del 25 de septiembre.

La nueva crisis comenzó con el «Pedro no me llama» del presidente de la Junta de Extremadura que evidenció la escasa comunicación de Sánchez con los líderes territoriales del PSOE críticos con su gestión. La queja de Guillermo Fernández Vara recibió la desabrida respuesta de Isabel Rodríguez, portavoz socialista adjunta en el Congreso y dirigente de confianza de Sánchez: «Que levante el teléfono y llame». Rodríguez también recriminó al gobernante extremeño y a otros barones el haber ventilado sus quejas en público en vez de exponer sus críticas en los órganos internos del partido.

«No es conveniente»

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, reclamó calma porque abrir estos debates en medio de dos campañas electorales «no es conveniente». Puig, encuadrado en el sector crítico, apuntó que «no se puede avanzar el futuro» que aguarda a Sánchez.

El ambiente enrarecido ha entrado en un paréntesis por las negociaciones de Sánchez para buscar una alternativa a la investidura de Mariano Rajoy y por la campaña de las elecciones en el País Vasco y Galicia. Pero esa burbuja se romperá después del 25S, y si los resultados son los que apuntan las encuestas, malos, el secretario general va a tener cuesta arriba que el comité federal ratifique el rechazo a Rajoy porque los barones que gobiernan defenderán que se le permita un nuevo mandato para, entre otras razones, acabar con la asfixiante situación en sus comunidades por la parálisis en la Administración central. Tampoco tendrá fácil revalidar su liderazgo en el congreso federal.

Sánchez está convencido de que cuenta con el apoyo mayoritario de los militantes, pero las decisiones del comité federal no las toman los afiliados, las adoptan los barones y los cuadros del partido.