El vídeo de campaña de Ciudadanos levanta ampollas. El partido presenta su «proyecto común» en una pieza de dos minutos, especialmente benévola con Aznar e incisiva con Zapatero y Rajoy
13 nov 2015 . Actualizado a las 19:08 h.Vuelan los vídeos como cuchillos en la carrera hacia las urnas. El último llega firmado por el partido de Albert Rivera, una pieza de dos minutos de duración que repasa, desde un particular punto de vista, la historia reciente de España. El nuevo proyecto común para España de Ciudadanos, hecho público este miércoles en las redes sociales de la formación, empieza a escocer. La polémica está servida.
El vídeo de campaña de Ciudadanos arranca su resumen de la historia de España en 1812. Tras detenerse en la primera Constitución de Cádiz, el partido naranja avanza por la Guerra CIvil y el Franquismo -«pocos años más tarde, la tiranía acabó con el sueño constitucional, pero la semilla de la libertad ya se había sembrado, el sueño de una españa ciudadana había comenzado»-, hace hincapié en la división de los españoles en «rojos y azules» y revisa «los capítulos más negros de nuestra historia».
En 1976 el tono de la pieza audiovisual cambia radicalmente. El espíritu de la Transición se adueña de las imágenes, de la música y el texto que las acompañan, en lo que se entiende como un homenaje a la democracia. Nada discutible. La controversia se localiza un poco más adelante cuando, tras ensalzar los logros de Felipe González y Aznar en los ochenta y los noventa -«abrimos España al mundo, una España moderna y de oportunidades», Ciudadanos sitúa en el 2004 el epicentro de la debacle.
«España perdió el rumbo». «Promesas incumplidas». «Frustación». Todo ello aderezado con imágenes de los señores José Luis Rodríguez Zapatero, primero, y Mariano Rajoy, después. «Y hasta hoy seguimos sin rumbo, sin liderazgo», se queja el llamamiento de Rivera. «Sin ambición, sin aliento».
Antes de inundar la pantalla con secuencia tras secuencia del líder de la formación y sus compañeros de partido, arropados por las masas naranjas, con mucho aplauso y mucha sonrisa, Ciudadanos se permite la licencia de encajar una última e incisiva frase en boca del presidente del Gobierno. «¿Y la europea?». La televisión trasnochada que encuadra todas las imágenes se apaga entonces. Y arranca la fiesta ciudadana.