Unos Presupuestos que serán todo un programa electoral

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Pilar Canicoba

Rajoy zanja el debate sobre el adelanto y afirma que aprobará las cuentas del 2016

03 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Mariano Rajoy confirmó ayer que el Gobierno presentará y aprobará antes de las generales los Presupuestos del 2016 porque es lo «serio» y lo que «conviene y necesita a España». «Seguiremos gobernando hasta el último día de la legislatura»», señaló, el líder del PP, zanjando así el debate sobre un posible adelanto de las elecciones generales.

¿Por qué decide Rajoy aprobar los Presupuestos antes de convocar las elecciones generales?

Rajoy aprovecha como es lógico todos los resortes que la ley le otorga para convocar elecciones en el plazo que más le convenga políticamente y también para dejar aprobados unos Presupuestos antes de que se celebren esos comicios. Lo que busca al dejar cerradas las cuentas públicas es hacer a través de ellas todo un programa electoral para la próxima legislatura. Con seguridad, se tratará de unos Presupuestos mucho más expansivos de lo que lo han sido en los últimos ejercicios. Y mucho más volcados en lo social, algo que distintas fuentes del Ejecutivo ya han dado por hecho. La justificación será que el inicio de la recuperación económica no solo permite sino que recomienda aflojar en la política de austeridad. Y que ahora es el momento de impulsar políticas de crecimiento para que la recuperación no se frene. Y el mensaje político al dejar aprobadas unas cuentas que implican beneficios fiscales para ciudadanos y empresas será que si no se apoya al PP en las próximas elecciones, el Gobierno que le sustituya podría acabar subiendo los impuestos y poniendo en peligro la recuperación económica.

¿Prepara el terreno para atrasar al máximo los comicios?

Sí. El presidente anuncia por adelantado que va a probar los Presupuestos antes de convocar elecciones por dos motivos. El primero es cortar de raíz las especulaciones lanzadas desde la oposición sobre la posibilidad de un adelanto electoral para detener la sangría de votos del PP. Rajoy frena también de paso los desafíos internos desde su propio partido, como el de Esperanza Aguirre, que el pasado miércoles abogó directamente por adelantar los comicios, en este caso para hacerlos coincidir con las catalanas y frenar los planes de Artur Mas. El segundo motivo de anunciar sus planes por adelantado es ir preparando a la opinión pública sobre la importancia capital de aprobar los Presupuestos del 2016, para así poder justificar todo lo contrario a lo que le pide la oposición. Es decir, en lugar de adelantar las elecciones, retrasarlas todo lo posible dentro de los plazos legales. Y el plazo máximo para convocar las elecciones, de acuerdo al texto de la ley electoral, sería el 20 de diciembre. Convocar para diciembre permitiría hacer un debate algo más sosegado de los Presupuestos, porque en ese caso no sería necesario disolver hasta mediados de octubre. Celebrarlas en noviembre requeriría tramitarlos a toda velocidad.

¿Pretende impedir que Ciudadanos le condicione las cuentas para el año próximo?

Sí. Rajoy aprobará los Presupuestos del 2016, al contrario de lo que hizo Zapatero con los del 2012, para tratar de condicionar la actuación de un posible gobierno de izquierdas en caso de que el PP no consiguiera formar gobierno tras las próximas elecciones. Aunque el futuro Ejecutivo podría modificar las grandes líneas, hay muchos capítulos que condicionan los márgenes de actuación. Pero, además, dejando cerradas las cuentas públicas del próximo año Rajoy también impide que, en caso de necesitar el apoyo de Ciudadanos para gobernar, como parece más que probable, el partido de Albert Rivera pudiera condicionar por completo esos Presupuestos imponiéndole sus políticas fiscales o los recortes en determinadas partidas. Cabe recordar, por ejemplo, que Ciudadanos ha anunciado ya que pretende paralizar el programa de inversiones en el tren de alta velocidad. Si el Gobierno deja ya cerradas esas inversiones, que incluirían grandes partidas por ejemplo para las obras del AVE a Galicia, a Ciudadanos le sería mucho más difícil echar atrás unas asignaciones de fondos ya previstas y anunciadas para todas las comunidades, algo tendría un altísimo coste político para los de Rivera.

¿Qué fechas son más probables para las elecciones generales?

Nada ha filtrado Rajoy. Pero si se confirma la decisión de Artur Mas de celebrar elecciones en Cataluña para el 27 de septiembre, eso condicionaría en parte el calendario. Si Rajoy quisiera celebrar las generales el 22 de noviembre, que sería las fecha natural, tendría que disolver las Cortes el 30 de septiembre. Es decir, solo tres días después de celebrarse las catalanas, de las que podría surgir una mayoría a favor de la independencia. Disolver el Congreso en medio de la inestabilidad que generaría un resultado así en Cataluña sería peligroso para el Gobierno. Si estira al máximo la legislatura, tendría tiempo de articular desde el Congreso una respuesta a cualquier movimiento de los soberanistas que pretenda saltarse la ley o promover una movilización ciudadana para imponer una declaración de independencia. Con esos condicionantes, a Rajoy le convendría más retrasar las generales hasta diciembre.

Un calendario legislativo acelerado

Para llegar a tiempo de aprobar los Presupuestos, Rajoy debe acelerar. Las cuentas serán remitidas al Congreso en julio, lo que implica convocar un pleno extraordinario en vacaciones para celebrar el debate de totalidad de las cuentas públicas. En agosto se tendrían desarrollar todo el debate de enmiendas, lo que dejará a los diputados prácticamente sin vacaciones. A principios de septiembre, los Presupuestos se remitirían al Senado, que repetiría durante un mes el proceso de debate de enmiendas y devolvería de nuevo el proyecto al Congreso para su aprobación definitiva en pleno. Unas vez aprobados, los Presupuestos, Rajoy podría disolver las Cortes y convocar elecciones para noviembre o diciembre.