Pedraz cierra el caso Couso tras decir el Supremo que España no tiene competencia

Mateo Balín COLPISA

ESPAÑA

De esta forma, el juez de la Audiencia Nacional deja sin efecto las ordenes de detención internacional contra los tres militares del Ejército de Estados Unidos

09 jun 2015 . Actualizado a las 23:44 h.

«El flexo no podrá mantenerse encendido». Con esta frase el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz admitió ayer la imposibilidad de seguir con la investigación sobre el homicidio del cámara ferrolano de Telecinco José Couso por militares estadounidenses en Bagdad en abril del 2003, durante los primeros días de la invasión de Irak por la coalición internacional.

El magistrado se vio obligado a elevar la causa a la Sala de lo Penal para su archivo después de que el Tribunal Supremo avalase en abril pasado, en el caso del genocidio del Tíbet y en el que había una víctima española, la reforma de la justicia universal aprobada por el Gobierno. Esta modificación por vía de urgencia en el Parlamento restringió drásticamente la capacidad de los jueces españoles de perseguir delitos cometidos fuera de su territorio.

En el sumario estaban procesados tres militares del Ejército de Estados Unidos por los delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, en concurso con delito de homicidio. El juez Pedraz explicó en su auto que tras la reforma de la ley de jurisdicción universal y, sobre todo, después de la sentencia del Supremo sobre el caso Tíbet «no hay margen para continuar la investigación». Destacó que esa sentencia fue dictada por el pleno de la Sala Penal del alto tribunal y por «todos los magistrados que componen dicha sala, sin que además concurra voto particular alguno, y además en la fundamentación jurídica se dice que la misma es extensible a procedimientos con similar fundamento».