Las claves del programa económico de Podemos

La Voz LA VOZ | AGENCIAS

ESPAÑA

BENITO ORDÓÑEZ

La formación de Pablo Iglesias propone cambios que garanticen el crédito, mejoren las condiciones de los trabajadores y reduzcan la deuda del país

28 nov 2014 . Actualizado a las 16:34 h.

La presentación del nuevo programa económico de Podemos, muestra el cambio que el partido ha experimentado en estos últimos meses, en los que los discursos parecen haberse suavizado y las propuestas se acercan algo más a la realidad del país. El borrador presentado ayer por los catedráticos Juan Torres y Vicenç Navarro, que servirá de base para el «diálogo con el resto de agentes sociales», ha dejado algo deslucida a la polémica renta básica garantizada y ha incluido otras inquietudes tales como el crédito o las hipotecas.

Mercado laboral

En el trasfondo de todo el documento hay claro un objetivo: aumentar los salarios y el número de trabajadores. Con esta obsesión como fin, Podemos propone reducir la jornada laboral a las 35 horas semanales y eliminar los actuales incentivos a las horas extraordinarias y a las jornadas largas que ellos consideran como un freno a la productividad.

Pero no solo los cambios vendrán de la mano de los horarios de las jornadas. Otro de los grandes saltos por los que apuesta el partido de Pablo Iglesias afecta a los permisos de paternidad y maternidad. En este ámbito, la formación política pide el reconocimiento de permisos por nacimiento para cada uno de los progenitores de carácter intransferible, de igual duración, con la misma parte obligatoria y pagados al 100 %. Su primera vía de actuación para equiparar el permiso de los padres, que siempre se hará de forma progresiva, es el establecimiento de inmediato las seis semanas obligatorias para los padres, que es la parte obligatoria que ya tienen las madres.

Derechos

Los economistas que se han encargado de redactar el programa económico de Podemos también proponen el «reconocimiento en la Constitución del Derecho a la Alimentación como derecho humano universal», la necesidad de establecer «un sistema de renta mínima garantizada como derecho subjetivo de todas las personas», o la de incrementar el salario mínimo y establecer «máximos en la diferencia entre los salarios más elevados y el salario medio en las empresas, que en España es actualmente de 127 a uno».

Asimismo, propone equiparar las pensiones no contributivas con el mínimo de las pensiones contributivas de jubilación y, mientras dure la crisis, aplicar un incremento extraordinario de las cotizaciones sociales empresariales o financiarlas por medio de impuestos.

Recursos públicos

El modelo de inversión del Estado debe cambiar. El programa de Podemos plantea una estrategia global de sostenibilidad para la economía española con «medidas concretas y transversales como eje vertebrador de la reactivación económica con el apoyo público que sea necesario». Por ello, califican como «imprescindible» revisar la política actual de grandes obras e infraestructuras, dejando de gastar recursos en obras públicas o infraestructuras y centrar los esfuerzos en mejorar la sanidad, la educación y los servicios sociales. Una inyección de dinero que. según los cálculos que manejan, permitirá crear nuevos puestos de trabajo.

Banca

«El crédito es un derecho básico». Esa es la premisa que se encuentra detrás de todas las reformas que Podemos plantea para la banca española. Para garantizarlo, el equipo de Iglesias propone la creación de una banca pública y la transformación del Instituto de Crédito Oficial (ICO), para que este pueda recibir préstamos del Banco Central Europeo en las mismas condiciones que la banca privada. Con las ayudas de las entidades europeas en las manos, el ICO debe ser capaz de redistribuir los recursos entre familias y pymes.

Podemos apuesta también por la puesta en marcha de nuevas formas de intermediación financiera. Es lo que ellos llaman cooperativas financieras de cercanía, centrales de depósitos, cajas o cooperativas de ahorros y créditos vinculadas a corporaciones y colegios profesionales, universidades, barrios y otros grupos de población. Con esto, pretenden solucionar las limitaciones que actualmente impone el «modelo dominante de banca global».

Deuda pública

La reestructuración ordenada de la deuda sigue siendo una de las grandes enseñas del partido. Pero lo de negarse a pagarla ya queda muy atrás. En su lugar, Podemos pretende reestructurarla. «Cualquier estímulo adicional que se diera a la economía española sería destinado con toda probabilidad a disminuir la deuda y no a generar consumo, inversión o gasto productivo. Eso significa que no hay posibilidad de salir de la situación en la que se encuentra la economía española sin reducir la deuda, lo cual es imposible si no se genera los ingresos que proporciona el consumo, la inversión y el gasto productivo y si al mismo tiempo no se llega a su reestructuración positiva y no traumática, con algún tipo de quita incluida».

Instituciones económicas

En el ámbito europeo, Podemos también tiene algo que decir. De esta forma, el partido de izquierdas propone flexibilizar el Pacto de Estabilidad y democratizar el BCE, convirtiéndolo en un banco más responsable y obligando a sus responsables a rendir cuentas ante el Parlamento Europeo, que pasaría a ser el encargado de nombrar a sus miembros.

También apuestan por el avance a una auténtica Hacienda Europea y de las políticas económicas, «coordinando las políticas fiscales» para conseguir con ello aunar esfuerzos y lograr el pleno empleo.

Carga hipotecaria de las familias

Podemos recoge la necesidad de disminuir la carga hipotecaria de las familias que, a su juicio, se ha producido como «consecuencia del poder asimétrico de las entidades financieras». Para ello, proponen la creación de una institución de conciliación en la que deudores, acreedores y administración establezcan condiciones para la moratoria, reestructuración o quita de la deuda familiar en condiciones que proporcionen la mayor estabilidad posible al sistema y «restituya el daño recibido por las familias en años anteriores».

Zona euro

El partido también ve un «problema grave» en las restricciones que supone ser parte de la zona euro, especialmente porque consideran que está «mal diseñada», en interés de los bancos, las grandes corporaciones y las grandes potencias como Alemania. En su opinión, en una unión bien diseñada tan negativo debería ser el déficit de un país como el superávit de otro y ambos deberían corregirse.

En cambio, en la situación actual Alemania, con su superávit, contribuye tanto como España al desequilibrio común pero a ella no se le imponen correcciones, y lo mismo con los salarios: «Se imponen devaluaciones internas a los países en donde los salarios crecen por encima de la productividad pero no a aquellos, como Alemania, en donde los salarios crecen demasiado poco y por debajo de ella», argumentan.