Después de que ERC decidiera no apoyar los Presupuestos, el PSC se ofrece como alternativa si se agota la legislatura
14 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.El presidente de la Generalitat se reunió ayer con los partidos que están a favor del derecho a decidir, más el PSC, para conocer la predisposición de cada uno para consensuar una hoja de ruta común antes de tomar una decisión sobre las elecciones plebiscitarias. El encuentro más relevante y el que abrió la ronda duró poco más de una hora y sirvió para constatar las diferencias que existen entre Mas y el líder de Esquerra. Un distanciamiento amistoso, que Oriol Junqueras atenuó certificando que entre los dos pesos pesados del soberanismo hubo buen clima, «sintonía» y que aún hay «margen para el acuerdo». Pero por ahora cada uno va por su lado al no poder acordar un apoyo de Esquerra a los Presupuestos catalanes del 2015 y a la lista unitaria del soberanismo para las elecciones.
Socios durante dos años, Mas y Junqueras iniciaron los trámites del divorcio poco antes del 9-N, cuando el primero renunció a la consulta original y se decantó por una votación rebajada sin el acuerdo de las demás fuerzas soberanistas. Aun así, los partidos proconsulta, entre ellos Esquerra, cerraron filas con el 9-N. Pero en cuanto ha pasado la votación, las discrepancias han aflorado, y Mas y Junqueras fueron incapaces de alcanzar ayer un solo acuerdo en los temas centrales de la política catalana, los presupuestos y el proceso independentista.
En esencia, las diferencias entre republicanos y convergentes están en los tiempos. Junqueras tiene prisa y quiere que Mas convoque elecciones para iniciar un proceso constituyente que desemboque en la república catalana en un corto espacio de tiempo. Esquerra no quiere dilaciones ni negociaciones con el Estado que puedan desviar, a su juicio, a Cataluña del rumbo hacia la independencia.
Mas en cambio se lo toma con calma. Superado el escollo del 9-N y reforzado por el resultado de la consulta, lleva la iniciativa por primera vez en dos años de legislatura. Ahora su primer reto es aprobar las cuentas de la Generalitat. De ahí el acercamiento con el PSC. Los socialistas solo lo respaldarán en las cuentas del próximo año si se compromete a agotar la legislatura.
Incógnita sobre las elecciones
El posible adelanto electoral en Cataluña, por tanto, es a día de hoy toda una incógnita. Tras hablar con partidos y representantes de la sociedad civil, Mas explicará su hoja de ruta el día 24. El líder del PSC, Miquel Iceta, en cualquier caso, opinó después de reunirse con él que su impresión es que no tiene intención de anticipar los comicios.
Ni los socialistas ni Iniciativa ni Unió apoyan el adelanto electoral para convertir los comicios en un plebiscito sobre la independencia. Según dio a entender Junqueras, Esquerra y Convergència discrepan en cuál debe ser el objetivo de las elecciones -la declaración de la independencia para ERC-, en el cómo -el modelo de país resultante- y en el cuándo.