El consejero delegado de Banco Santander, Javier Marín, pidió ayer tomar las medidas necesarias para «extirpar» la corrupción acuciante en España, al tiempo que reclamó «contundencia y rapidez» a la Justicia para acabar con las «manzanas podridas».
Marín puso en valor que «lo importante» es que las instituciones funcionen. «Tenemos que tener los mecanismos para detectar la corrupción», afirmó, para después recordar el trabajo de los jueces y la policía para acabar con esta «alarma social».
Preguntado sobre si el banco mantendrá al expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, en su consejo asesor internacional, Marín se remitió a respuestas anteriores en las que defendía que contar con Rato es «un lujo». Por otro lado, instó a proseguir con las reformas que han permitido a España erigirse como «ejemplo» en el FMI, el BCE y la UE, y ha abogado por la «estabilidad», ante el nuevo panorama con el ascenso de Podemos. «La economía necesita estabilidad. Hay que continuar con la senda de las reformas y no pararla por acontecimientos políticos», indicó e insistió en que lo que «preocupa» es la estabilidad y no que Podemos pueda gobernar. No descartó reuniones con los líderes del partido de Pablo Iglesias.