El duro destino de la gente de Aznar

Nuria Vega MADRID / COLPISA

ESPAÑA

<span lang= es-es >Josep Piqué</span>. Varias veces ministro con Aznar, dejó la política al no lograr hacerse con el liderazgo del PP catalán.
Josep Piqué. Varias veces ministro con Aznar, dejó la política al no lograr hacerse con el liderazgo del PP catalán.

Mariano Rajoy es el único dirigente que formó parte del círculo más próximo del expresidente que no está imputado en ninguna causa judicial ni ha optado por abandonar la política

26 oct 2014 . Actualizado a las 04:00 h.

Casi dos décadas después, la era Aznar, mitificada por antiguas y nuevas generaciones de populares, y apuntalada por la vieja guardia, se ha topado con los tribunales. Las sospechas de desmanes, excesos y abusos cercan a quienes compartieron mesa en el Consejo de Ministros, y echan por tierra el mantra repetido por el expresidente del Gobierno: «El PP es incompatible con la corrupción». Un repaso por las causas que se investigan en los juzgados refleja la complicada situación que atraviesa el partido a poco más de un año de las elecciones generales. Esta misma semana, Rodrigo Rato, persona de la máxima confianza de Aznar y «el mejor ministro de Economía de la democracia» en palabras del fallecido Emilio Botín, se veía obligado a darse de baja temporal como militante por su implicación en el caso Bankia y el uso de las tarjetas opacas. De ser «don Rodrigo», el hombre que pudo heredar el partido, ha pasado a verse presionado por los barones del PP a irse por la puerta de atrás.

«El que la hace, la paga», repiten dirigentes y diputados populares en conversaciones formales e informales. En la mente de todos está Jaume Matas, extitular de Medio Ambiente entre el 2000 y el 2003, buen amigo de Mariano Rajoy y presidente de Baleares en dos ocasiones. Desde julio duerme en la cárcel de Segovia por pagar con dinero público al periodista que le escribía los discursos y hacía panegíricos en sus crónicas. Solo es la primera causa de la veintena que le aguardan en el caso Palma Arena, Nóos incluido. Pero lo que más preocupa en la dirección del PP es el caso Gürtel, que junto al de las tarjetas opacas de Caja Madrid no da respiro. Se investiga si existió financiación ilegal en el partido y camina despacio, pero camina, como una apisonadora que deja al descubierto nuevos nombres.

Pendientes de Ruz

El último, el de Ángel Acebes, imputado por autorizar el uso de fondos de la supuesta caja B para comprar acciones de un grupo de comunicación afín al PP. Los populares confían en que el juez Ruz rectifique y envían mensajes de apoyo al que fuera su secretario general, sin superar la conmoción de una causa que no cesa. No es el único exlíder de la formación que conocerá los despachos de la Audiencia Nacional. Lo hicieron como testigos los también antiguos vicepresidentes del Gobierno, Javier Arenas y Francisco Álvarez-Cascos. Todos estuvieron en los ejecutivos de Aznar, todos fueron los números dos del PP en distintos momentos. El juez Pablo Ruz trata de esclarecer si conocían los presuntos tejemanejes de los tesoreros, Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta, bajo su mandato.