Recuerda a Mas que no puede hacer lo que quiera y tiene que cumplir la ley
01 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.El día después de que el Tribunal Constitucional suspendiera la consulta independentista, Mariano Rajoy aseguró que reformar la Constitución, como pretenden los socialistas para dar una solución al conflicto catalán, no es su prioridad, sino el crecimiento y el empleo. Sin embargo, el presidente se mostró dispuesto a escuchar la propuesta, pero exigió al PSOE que diga «con meridiana claridad lo que quiere hacer», «para qué y con quién» y le acusó de quedarse en meros «eslóganes» y «frases» sin contenido. En la sesión de control al Gobierno en el Senado, dirigió una batería de preguntas a su interlocutora, la portavoz socialista María Chivite, que se estrenaba en el puesto. Las cuestiones fueron estas: qué entienden por Estado federal y en qué se diferencia del autonómico, cuál es la reordenación de competencias que pretenden, si quieren introducir disposiciones específicas para alguna comunidad autónoma, en referencia a Cataluña, y qué posibilidades existen de alcanzar un consenso como el que hubo en 1978.
Tras señalar Chivite que debe ser Rajoy quien tome la iniciativa, este tiró de ironía asegurando que los socialistas esperan que sea él quien diga el contenido de la reforma de la Constitución que quieren hacer. Además, advirtió de que hay que ser prudentes a la hora de abrir un proceso constituyente, porque la reforma «no es un comodín para dar respuesta a lo que en un momento nos gusta o no va bien».
En su respuesta al senador de CiU Josep Lluis Cleries, recordó a Artur Mas que «no se trata de votar o no, sino de que todos los gobernantes tienen la obligación de cumplir la ley porque en democracia la ley no se viola, se cambia». Rajoy incidió en que «un gobernante no puede hacer lo que quiera, tiene que ajustarse a la ley». Añadió que le parece «triste» que haya parlamentarios de CiU que sostengan lo contrario, «Deberían ustedes reflexionar, parece que no se equivocan nunca», señaló. Rajoy acusó al presidente catalán de imposibilitar el diálogo que reclama: «Se nos ha planteado una política de hechos consumados, se han fijado una fecha y unas preguntas, todo unilateralmente, y después se nos ha pedido que aceptemos».
Cleries dijo que «el futuro de Cataluña es de los catalanes y catalanas y no dejaremos que nadie nos lo quite, votarán en libertad» y que lo democrático es hacerlo.
Por su parte, Pedro Sánchez, avisó ayer a Rajoy de que es necesario resolver» el «problema político» con Cataluña, porque es «una crisis de Estado que puede poner en riesgo la incipiente recuperación económica». El líder socialista le advirtió de que si no afronta la crisis de Cataluña será su «responsabilidad histórica» y será criticado por «electoralismo».