Ultimátum de Bruselas por las colas en los accesos al Peñón

Nicolás Pan-Montojo / T.N. REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

La Comisión Europea da un plazo de tres meses para encontrar una solución a la crisis

08 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La Comisión Europea expresó ayer su preocupación ante «la falta de progresos» en la resolución del conflicto que desde hace un año genera largas colas en el acceso a Gibraltar y dio a las autoridades de un lado y otro de la frontera un plazo de tres meses para que solucionen el problema. Para los técnicos comunitarios, «los controles que están dando lugar a varias horas de espera para cruzar la frontera son desproporcionados».

Una comisión de expertos de la UE visitó por segunda vez Gibraltar el pasado 2 de julio para comprobar si se habían producido avances desde el verano del año pasado, cuando hubo un aumento de la tensión debido al conflicto con las autoridades gibraltareñas por el lanzamiento de bloques de hormigón en la bahía de Algeciras, que impedían faenar a pesqueros españoles. El Gobierno de Rajoy respondió endureciendo los controles de entrada y salida al Peñón, alegando un aumento del contrabando de tabaco. Ya entonces hubo una expedición europea, reclamada por los británicos, que concluyó que España no estaba vulnerando ninguna norma de la UE al endurecer los controles, aunque formuló una serie de recomendaciones.

Las largas colas han sido desde entonces la tónica dominante en la frontera. Según el Gobierno de Fabián Picardo, salir de Gibraltar puede acarrear una espera de casi tres horas. El portavoz de Interior del Ejecutivo comunitario, Michele Cercone, le ha dado en cierta medida la razón al expresar «serias preocupaciones por la falta de progresos» que observaron los expertos en el lado español del paso fronterizo durante la segunda visita, aunque no ha exonerado de culpa a las autoridades gibraltareñas. Cercone cree que Gibraltar debe ayudar a frenar el contrabando de tabaco desarrollando «una lucha eficaz a través de medidas legislativas», así como mediante «la cooperación diaria con las autoridades españolas», algo que cree que tampoco ha mejorado durante el último año.

España respondió a las reclamaciones europeas con la puesta en marcha, el martes de la semana pasada, de una tarjeta especial que permitirá a los trabajadores de ambos lados de la frontera cruzar el paso a través de una vía rápida. Picardo considera que se trata de una medida «discriminatoria», al haber muy pocos gibraltareños que trabajen en España, mientras que casi 6.000 españoles tienen su empleo en el Peñón, y ha elevado otra queja ante la Comisión Europea. La propia UE ha rechazado de momento pronunciarse sobre la misma, ya que «necesitan más tiempo para el análisis».