Besteiro gana terreno, pero un tercio de los gallegos aún no lo conocen
04 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El 21 de octubre del 2012, en medio de la tormenta perfecta, no solo logró mantener la mayoría absoluta que había cosechado en marzo del 2009, sino que la amplió de 38 a 41 escaños sobre un total de 75 posibles. Exitazo. Ni Angela Merkel se lo creía. Sin embargo, 18 meses después, la popularidad de Alberto Núñez Feijoo se encuentra en el nivel más bajo de sus recién cumplidos cinco años como presidente de la Xunta. Así lo corrobora la macroencuesta realizada por Sondaxe para La Voz, que, no obstante, continúa situando al del PPdeG al frente de los líderes políticos de la comunidad.
De acuerdo con el sondeo, solo diez de cada mil gallegos no saben quién es ese hombre de Monte Pío que fue niño en Os Peares (Ourense), un nivel récord de conocimiento, ya propio de Fraga en su época. Pero, así como gana en lo uno, pierde en lo otro. Porque la nota que los ciudadanos otorgan actualmente al jefe del Ejecutivo autónomo es la menor del último lustro: en una escala de 0 a 10, un 4,89. Amén de contrastar con la que atesoraba al inicio de su era en San Caetano (6,05), dicha calificación se queda una décima por debajo de la obtenida hace seis meses, a una distancia de tres respecto a la recibida en otoño del 2012 y a seis de la lograda en febrero del 2011. El implacable desgaste del poder.
En sus antípodas, José Ramón Gómez Besteiro progresa en conocimiento a la par que en valoración. En su segundo barómetro como secretario xeral del PSdeG, alcanza los 4,39 puntos, frente a los 4,16 con que se había estrenado en esto del seguimiento demoscópico. Transcurrido ya medio año desde su acceso a la cumbre socialista, con todo, aún no lo identifica un 31,4 % de la sociedad, cuando de su antecesor, Pachi Vázquez, sabían prácticamente nueve de cada diez consultados.
En presencia también avanza el número uno de Anova, Xosé Manuel Beiras, a quien un 95,9 % de los entrevistados podrían señalar por la calle sin miedo a equivocarse. Además, ni sus ausencias en los plenos del Parlamento, ni sus modos, ni sus polémicas declaraciones sobre el terrorismo le pasan factura. Al contrario, la consideración del veterano político nacionalista pasa del 3,88 al 4,08. O sea, desde octubre, mejora un 5,1 %.
Aunque menores en términos absolutos, en este estudio igualmente dan pasos al frente la coordinadora de Esquerda Unida, Yolanda Díaz, y el portavoz nacional del BNG, Xavier Vence, que, respectivamente, suben del 3,86 al 3,94 y desde el 3,78 hasta el 3,92. En la cruz de la moneda, si bien en distintas medidas, ambos adolecen de lo mismo: poca, aunque creciente, fama. De ella ha oído hablar un 52,2 % de la ciudadanía, mientras que de él, elegido para el cargo en marzo del 2013, ha hecho lo propio solo un 36,4 %.