La contundencia del auto del juez José Castro fuerza a la infanta a un giro que puede terminar con la renuncia a sus derechos a la sucesión
12 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La renuncia de la infanta doña Cristina a recurrir el auto de imputación del juez José Castro supone un punto de inflexión. Después de tres años tratando de impedir que se la llame a declarar alegando simple ignorancia y descargando toda la responsabilidad en su marido, tira la toalla y afronta la necesidad de dar explicaciones personalmente y cara a cara ante el juez.
¿Qué consecuencias habría tenido el recurso?
Los abogados de doña Cristina entienden que el juez tiene ahora argumentos más sólidos que los que tenía en abril, cuando consiguieron anular la imputación. Si la Audiencia Provincial desestimaba un posible recurso y daba la razón al juez, la defensa de la infanta habría quedado ya muy lastrada. Ante ello, han considerado menos lesivo para su imagen y sus intereses dar la apariencia de que accede a declarar voluntariamente.
¿Ha sido acertada su estrategia legal?
No. Resistirse a declarar y recurrir la primera imputación la ha perjudicado. El juez se vio obligado a indagar aún más en la actuación de la infanta para cargarse de razones jurídicas. Y, como resultado, ahora las acusaciones que pesan contra doña Cristina son más graves que las que en abril del 2013 motivaron su primera imputación.
¿Qué consecuencias tiene este cambio?
Doña Cristina y Urdangarin designaron abogados distintos para que la infanta no quedara legalmente contaminada por los pasos que daba su marido. Urdangarin no quiso que la Casa del Rey le impusiera un defensor y nombró a un amigo. Ahora será el equipo escogido por el rey, dirigido por Miquel Roca, el que lleve la voz cantante, con la prioridad de impedir que la infanta se siente en el banquillo.
¿En qué posición queda ahora la Fiscalía?
La independencia de la Fiscalía Anticorrupción ha quedado seriamente comprometida. La imagen de que ha actuado al servicio de la infanta durante el proceso quedará reforzada ahora por el hecho de que el fiscal Pedro Horrach renuncie también a recurrir una imputación para la que siempre ha asegurado que no existían motivos.
¿Cómo reaccionará la Casa del Rey?
Cuando Urdangarin fue imputado, la Zarzuela respondió de inmediato calificando su comportamiento de «no ejemplar» y borrando sus referencias de la página web de la Casa Real. Parece difícil que ahora se pronuncie en términos tan duros contra la infanta. Y, por eso, esperan que sea doña Cristina la que dé un paso simbólico renunciando a sus derechos dinásticos. Algo que no afectaría a sus hijos, que subirían así un puesto en el escalafón sucesorio. El jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, ya admitió que trabajan en «varias hipótesis» en caso de que se confirmara la imputación.
¿Renunciará la infanta a sus derechos?
Desde que estalló el escándalo, en la Zarzuela consideraron que lo más recomendable era que doña Cristina disolviera su matrimonio con Urdangarin. Pero la infanta ha dejado claro que no piensa dar ese paso ocurra lo que ocurra y que su unión matrimonial sigue siendo sólida. Por ello, la opción de que termine renunciando voluntariamente a sus derechos para no perjudicar a la Corona, aunque siga defendiendo su inocencia, parece la más plausible.