Rubalcaba da por cerrada la crisis interna del PSOE

P. H. Madrid / Colpisa

ESPAÑA

La máxima de que «al final, la vida es resistir» deja de ser exclusiva de Rajoy. La actual dirección del PSOE, encabezada por Rubalcaba, también la ha puesto en práctica. «Nuestra idea era aguantar -explica un miembro destacado de la ejecutiva- y ha funcionado; ahora tenemos razones para pensar que hay posibilidades de ganar unas elecciones». Tras un año difícil, tanto en clave interna como externa, el equipo de Ferraz se ve fuerte. Suficientemente, al menos, como para mantener el timón hasta las europeas. «Lo peor ya ha pasado para el PSOE», admiten.

Nada hacía pensar, antes del verano, en semejante estado de ánimo. El repentino adiós del presidente andaluz, y referente indudable para un amplio sector del partido, José Antonio Griñán, se leyó como un órdago a Rubalcaba. Él, que se había convertido en el soporte del secretario general para frenar el debate sobre la renovación, cedía el testigo a la dama de hierro del socialismo andaluz. Las relaciones entre Susana Díaz y la cúpula del PSOE no habían sido hasta entonces idílicas, y su ascenso disparaba la incertidumbre.

Chacón y Besteiro

«Lo de Andalucía se ha cerrado muy bien», dicen ahora en Ferraz. Existía un enfrentamiento soterrado que parece resuelto. Díaz ha buscado la paz interna y la reconciliación con el chavismo, que mantenía sólidos reductos de poder en Jaén y Cádiz, y eso ha servido para restañar también heridas abiertas en la batalla del 38.º congreso entre partidarios de Carme Chacón (capitaneados por ella) y Rubalcaba (con la antigua mano derecha de Chaves y ahora secretario de política municipal, Gaspar Zarrías, a la cabeza).

Nadie más podría, aunque quisiera, desestabilizar a Rubalcaba. La decisión de Chacón de quitarse de en medio, aunque sea con la promesa de volver para las próximas primarias, se lee en el equipo de Rubalcaba como una victoria. A eso se suma la satisfacción con la estrategia desplegada para forzar la comparecencia de Rajoy en el Congreso por el caso Bárcenas.

Hay otra pieza que se encajó mejor de lo esperado. La elección como secretario general del PSdeG de José Ramón Gómez Besteiro, a quien Ferraz tiene en alta estima, permitirá pasar página de las tensiones vividas con los socialistas gallegos, y en concreto con Pachi Vázquez, a cuenta de las primarias.