Se dice que uno de los principales objetivos de esta reforma que promueve Gallardón es neutralizar o reducir el poder de las asociaciones presentes en el seno del Consejo.
-Yo creo que, efectivamente, el proyecto tal y como está redactado impulsa una menor participación de las asociaciones judiciales. Se decía que la voluntad de la reforma legislativa era la perdurabilidad en el tiempo. Creo que no había ninguna ley con pronóstico de perdurabilidad mayor que la que se acaba de derogar. A esta no se le pronostica una mayor perdurabilidad.
-Las relaciones del partido en el Gobierno con la APM siempre fueron buenas. Con Gallardón en Justicia ya no son igual, ¿se ha consumado un divorcio?
-La APM no ha tenido nunca un matrimonio con el PP. Nosotros siempre aportamos nuestras sugerencias a todos los partidos políticos que intervienen en la actividad parlamentaria. Es verdad que hay partidos que nuestras aportaciones las acogen con más frecuencia que otros. En todo caso, la relación en esta legislatura, sigue siendo la misma. Muchísimas de las iniciativas legislativas que se están promoviendo a nosotros no nos gustan y proclamamos nuestro rechazo hacia ellas, pero desde luego también hay muchas que nos parecen necesarias.