Nadie asume las culpas por el informe erróneo sobre la infanta

Melchor Saiz-Pardo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Hacienda, registradores y notarios se responsabilizan los unos a los otros

19 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El misterio no para de crecer y ninguno de los organismos involucrados en esta polémica admite culpa alguna en este entuerto jurídico. Las trece fincas nunca estuvieron a nombre de la infanta Cristina; su identidad o su DNI jamás apareció en esos documentos, por mucho que Hacienda atribuya un supuesto «error» al inusual carné de identidad de la hija del rey.

Ni en las hojas registrales de esas propiedades ni en las escrituras de los actos de transmisión de las mismas en el 2005 y en el 2006 ni en la vida catastral de esos inmuebles y terrenos hay rastro alguno de la duquesa de Palma. Así lo revelan las hojas de tres de los cuatro registros de la propiedad concernidos por esta polémica -el número 4 de Alicante, el de Pilar de la Horadada, en la misma provincia, y el de Arenys de Mar, en Barcelona-.

Esas oficinas ya han hecho llegar esos documentos referidos ocho de las trece operaciones bajo sospecha al juez del caso Nóos, José Castro, quien también recibió ayer un informe del Órgano de Colaboración Tributaria del Notariado que concluye que «en ninguna de las escrituras públicas figura la infanta como propietaria o titular de derecho alguno de las fincas».

Según la información remitida a Castro, y a expensas de que el Registro de la Propiedad de Almagro responda, Cristina de Borbón no aparece ni como compradora ni vendedora en las transacciones que le atribuye Hacienda. Queda por llegar la información de otras cinco transacciones en el pueblo ciudadrealeño de Valenzuela de Calatrava, aunque fuentes municipales y del registro de Almagro ya han adelantado que aquellas operaciones fueron transmisiones de una vecina a favor de sus dos hijas de cuatro fincas rústicas y una finca urbana.

Hacienda rompe el silencio

La Agencia Tributaria, tras cuatro días de silencio, no aclaró demasiado. A través de un comunicado, que levantó ampollas en registradores y notarios, se limitó admitir que cometió un «error» al atribuir a la infanta la venta de las trece fincas, al tiempo que apuntó que el desliz pudo provocarse por una confusión en el DNI de la hija del rey. Pero Hacienda no reveló quién alteró los datos. Es más, siguió culpando a «terceros», en velada referencia a registradores y notarios, de que transmitieran mal la información.

«El error en la imputación de transmisiones de inmuebles a Cristina de Borbón es consecuencia de que la información recibida por la agencia figura atribuida a un DNI que coincide con el suyo», explicó el departamento dependiente del Ministerio de Hacienda. La administración tributaria dio a entender que le colaron el error porque sus técnicos «no comprobaron ni verificaron los datos que remitieron al juez» porque no podían hacerlo legalmente al tratarse de «ejercicios prescritos respecto de los cuales no existe posibilidad legal de hacer ningún tipo de comprobación en vía administrativa».

La Agencia Tributaria intentó excusarse con el argumento de que tramita «un volumen de información ingente que, en ocasiones, afecta a miles de datos y a varios años». Y anunció la apertura de un «proceso de revisión de algunas fuentes de información».