Un menú de 25.000 euros en Ourense

La polémica del gasto en comidas y bebidas abre un debate ciudadano en Ourense sobre la conveniencia de las asignaciones políticas


ourense / la voz

El aplazamiento de la asamblea local del PSOE, que se tendría que haber celebrado ayer, evitó el que seguramente iba a ser el primer debate interno de partido. Un sector de militantes pretendían una declaración para reclamar la supresión de las asignaciones a los grupos políticos del Concello de Ourense, que en un año, sumando los datos del PSOE y el PP, han dado cobertura a un gasto de 25.000 euros entre comidas a mesa puesta, dietas, empanada, sardinas y castañas con la militancia. El detalle de los gastos, más allá de la censura a los tiques de supermercado con tres botellas de ginebra, una de ron y una de whisky, para dos fiestas con el exalcalde Francisco Rodríguez, ha desatado una corriente de rechazo hacia estos pagos.

El exconcejal del PP José Luis Rodríguez Cid, que formó parte de la corporación entre 1991 y el 2007, primero en la oposición y luego en el gobierno, habla de «indecencia». Y aclara que tan «impresentable» le parecen los gastos en comidas, significativos en las cuentas del PP y el PSOE, como que el BNG pague el alquiler de su sede con el dinero de los impuestos de los ourensanos, o que Democracia Ourensana destine sus 1.500 euros mensuales a la cuota de antena de su televisión local privada. «¿Con que lexitimidade -se pregunta Manuel Salgueiro, concejal del PSOE entre 1987 y el 2003- pode Democracia Ourensana pedir control do gasto público cando eles mesmos desvían diñeiro do Concello para intereses claramente alleos á política municipal?».

La profunda crisis que abrió en el Concello Ourense la petición de la concejala socialista Susana Bayo, miembro de la ejecutiva de Pachi Vázquez, que reclamó las cuentas de su propio grupo por medio de un escrito en el registro del Concello, lleva camino de afectar al futuro de una partida que aparece dotada con 174.202 euros en el borrador de los presupuestos del 2013. Esta asignación se empezó a incluir en las cuentas municipales con el bipartito PSOE-BNG, en el 2007.

Manuel Salgueiro es uno de los militantes socialistas que pretendían someter a la asamblea una propuesta de acuerdo para exigir la supresión de la partida y que ese dinero se dedique a políticas de generación de empleo. Ni a él ni a su excompañero del PP José Luis Rodríguez Cid le parecen normales los pagos de comidas. En el caso del PP, los 10.690 euros de «gastos de representación» incluyen, entre otros conceptos, las comidas mensuales del grupo los días de los plenos. Los socialistas, entre «celebracións con simpatizantes, militantes e colectivos, comidas de traballo» y dietas por asistencias a actos varios, suman 14.389 euros.

Xosé Carballido, que fue concejal del BNG en la oposición y más recientemente ocupó puestos de director xeral, habiendo renunciado al último a raíz de su abandono de la formación nacionalista, defiende como concepto la asignación a los grupos. «A democracia costa, e hai que axudar a mantela», reflexiona, para, a renglón seguido, advertir que el problema está en el uso que se haga de los fondos públicos. Las comidas y el botellón, por ejemplo, están «de máis», como la «competencia desleal» de que un grupo financie una televisión privada.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos

Un menú de 25.000 euros en Ourense