Las protestas cercan las Cámaras

Carlos Punzón
Carlos Punzón REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Álvaro Ballesteros

Crece el filtrado de público en las autonomías, más abierto en los concellos

30 ene 2013 . Actualizado a las 15:53 h.

Las protestas se multiplican a las puertas de los 17 Parlamentos autonómicos tratando de aprovechar su efecto de caja de resonancia. Los presidentes de las Cámaras han empezado a blindar los hemiciclos haciendo una lectura más restrictiva de sus reglamentos, y sobre todo poniendo el ojo en las invitaciones que cursan los grupos políticos de la oposición, advertidos de sus responsabilidad subsidiaria ante cualquier incidente. Los alcaldes, en cambio, siguen haciendo gala de mayor paciencia, y las restricciones son contadas en Galicia.

Medida extrema

Sin público. Como si de una competición a puerta cerrada se tratase, se desarrollan los plenos en la Asamblea de Madrid desde que en diciembre colectivos en defensa de la sanidad y trabajadores de Telemadrid interrumpieron una sesión. La medida tiene un carácter temporal, y en breve podría ser revocada, según expresan desde la presidencia de la institución, que ya en el 2009 impidió el acceso al público tras otros incidentes. Canarias estudia tomar una decisión similar tras registrarse una protesta en el debate de presupuestos en diciembre, y manifestar su presidente que había concluido el tiempo de «ser tan permisivo con las visitas». El Parlamento vasco fue el primero de todo el Estado en implantar una medida similar en las dos legislaturas anteriores a la que gobernó el socialista Patxi López. Los conflictos generados por los invitados de los parlamentarios abertzales llevaron a suspender la entrada de público, retomada en el pasado mandato.

Búsqueda de culpables

Sanción a partidos. La Cámara navarra optó a finales del 2011 por sancionar a los grupos parlamentarios que habían solicitado pases al Parlamento para las personas que interrumpieron una de sus sesiones. Durante seis meses Bildu, NaBai y Ezquerra no pudieron invitar a nadie por decisión de PP, PSOE y UPN, mientras que a uno de los integrantes de los bancos del público se le prohibió volver al Parlamento para el resto del mandato.