Tensión interna en el PP y el PSOE

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Los aznaristas presionan a Rajoy, y los soberanistas del PSC, a Rubalcaba

21 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Además de crearle problemas en su tarea de Gobierno y en Europa, la consumación del desafío independentista de Artur Mas supondrá para Rajoy la elevación de las tensiones en el PP, que hasta ahora tenía firmemente controlado. No es un secreto que el ala más derechista del partido, la vieja guardia aznarista, lleva tiempo pidiendo a Rajoy más firmeza contra el presidente de Cataluña. Aznar no se ha privado de advertir públicamente a Rajoy que no debería ceder ante lo que llama un «chantaje» por parte de CiU y de que el Gobierno debe aplicar todo el peso de la ley contra Artur Mas.

Hasta ahora, los críticos se han limitado a hacer reflexiones genéricas. Es previsible que ahora arrecie la presión de estos sectores del partido para que el Goberno opte por las soluciones más drásticas ante cualquier paso de la Generalitat hacia el referendo soberanista, sin excluir la intervención de la autonomía. Y Rajoy tendrá cada vez más dificultades para justificar su estrategia de perfil bajo. Esas tensiones se multiplicarán en el PP catalán, en donde los sectores más españolistas, como el encabezado por Aleix Vidal-Quadras, presionarán también a Alicia Sánchez Camacho.

Pero también en el PSOE se prevén tensiones a cuenta de Cataluña. Rubalcaba ha mantenido hasta ahora un discurso ambiguo que le permitía mantener en Madrid una oposición total a las tesis soberanistas y a la celebración de un referendo en Cataluña, sin desautorizar la apuesta el PSC por una consulta, aunque con amparo legal. A medida que Cataluña dé pasos hacia el referendo, la presión de los dirigentes más soberanistas del PSC puede generar un conflicto que termine con provocar la fractura entre el PSC y el PSOE, e incluso llevar a que el PSOE se presente con su propia marca en Cataluña, algo con lo que se viene especulando desde hace tiempo.

Un Congreso más crispado

La situación va a suponer también una elevación de la tensión en el Congreso. Hasta ahora, en el conflicto con Cataluña, Rajoy se enfrentaba solo a los nacionalistas en el Parlamento. El PSOE ha mantenido una actitud muy prudente a pesar de las presiones a Rubalcaba desde el PSC para que forzara el acoso al presidente del Gobierno. IU tampoco se ha empleado en defender a Mas, representante de un Ejecutivo conservador y cercano al empresariado catalán. Y UPyD coincidía con el PP en negar cualquier posibilidad de que se celebrar un referendo.

Ahora, si el Gobierno se ve obligado a dar pasos como denunciar por la vía penal a Artur Mas o intervenir la Generalitat, no contará previsiblemente con el respaldo del PSOE ni tampoco de IU, cuyo líder, Cayo Lara, ya advirtió ayer de que sería una «barbaridad» recurrir al artículo 155 de la Constitución. Y, en sentido contrario, UPyD tratará de desbordar el discurso del Gobierno. Ayer, Rosa Díez reclamó al Ejecutivo que «proteja la democracia» ante «cualquiera que vulnere las leyes, que no las cumpla y que lo haga en un clima de corrupción política incompatible con cualquier sistema democrático».

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