El rey se va en una silla de ruedas

La Voz

ESPAÑA

La imagen de mandatarios y dirigentes de 21 países aguardando durante varios minutos, formados y listos para la fotografía de familia a la espera de que llegara don Juan Carlos, glosa el cariño y el respeto del que goza el rey al otro lado del Atlántico.

Don Juan Carlos se esforzó tanto para cumplir con su papel de anfitrión que, una vez concluida la cumbre, abandonó las instalaciones del palacio de Congresos de Cádiz en silla de ruedas, según varios testigos.

Don Juan Carlos, al que los médicos aconsejaron hace semanas que suspendiese su actividad y pasase por el quirófano, o por el «taller», como ironizó el propio rey, ha caminado en Cádiz con la ayuda de una o dos muletas. Para la fotografía oficial lo intentó con una. Cuando llegó a la formación, y pese al retraso, los jefes de Estado y de Gobierno que le aguardaban le dedicaron un breve aplauso.

El presidente español, Mariano Rajoy, en la rueda de prensa que ofreció tras la clausura, destacó el papel que han desempeñado el rey y los príncipes en la organización de la cumbre, con numerosos viajes a países de la región.