El Gobierno acusa a Botella de falsear datos sobre el caso del Madrid Arena

G. Bareño / M. Saiz-Pardo MADRID / LA VOZ, COLPISA

ESPAÑA

La regidora madrileña considera que el consistorio no cometió ningún error en la organización de la fiesta de Halloween en la que murieron cuatro jóvenes

16 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Guerra abierta entre el Ejecutivo central y el Ayuntamiento de Madrid a cuenta de la tragedia del Madrid Arena. El enfrentamiento ha llegado al punto de que la delegada del Gobierno en la capital, Cristina Cifuentes, hizo público un comunicado para desmentir la versión autoexculpatoria del equipo de Ana Botella, que ayer aseguró en un informe que la Policía Nacional inspeccionó las instalaciones y dio el visto bueno a la seguridad del Thriller Music Park.

La nota llegó unas horas después de que la alcaldesa, Ana Botella, compareciera ante los medios para dejar claro que no tiene intención de asumir ningún tipo de responsabilidad por la tragedia del Madrid Arena. Es más, la regidora madrileña considera que el consistorio no cometió ningún error en la organización de la fiesta de Halloween en la que murieron cuatro jóvenes y por la que ha sido imputado el concejal de Economía y Empleo, Pedro Calvo, que ya ha abandonado esa responsabilidad, aunque no su acta de edil.

Según el Gobierno central, la tesis de la alcaldesa respecto de la intervención de la Policía Nacional es simplemente mentira, porque no hubo «una supuesta inspección y revisión previa de instalaciones del recinto por parte» de policías nacionales. «Ni la delegación del Gobierno ni el Cuerpo Nacional de Policía tienen competencias en esta materias», recuerda la delegación.

Según la nota, los funcionarios de Interior solo fueron allí para ver que estuvieran todos los certificados de instalación de estructuras, ignífugos, instalación eléctrica, servicios asistenciales, sanitarios y Plan de Vigilancia a cargo de la empresa. «De haber existido la supuesta inspección, el resultado de la misma hubiera tenido preceptivamente que consignarse en un acta», tal y como exige la ley. Ese documento, señala el Gobierno, simplemente no existe.

«La Delegación del Gobierno en Madrid quiere recalcar que desempeñó rigurosamente, en relación con este suceso, todas las funciones y responsabilidades que son de su competencia, de acuerdo con lo que establece la legislación sobre espectáculos públicos, obedeciendo probablemente los errores apreciados en el informe municipal a una información inexacta facilitada al Ayuntamiento de Madrid por la empresa organizadora», concluye.

En su esperada comparecencia informativa, Ana Botella se limitó a entregar a la prensa un informe de 25 folios, que cuenta con 46 anexos, que exonera a todos los responsables municipales. Agradeció a Calvo el «gesto de asunción de responsabilidad política», que no debe suponer «una condena previa», dijo. La alcaldesa no admitió ninguna pregunta durante su comparecencia pública.