Consensos

ESPAÑA

Tiene razón Rubalcaba en una cosa: lo inmutable no es la Constitución, sino el consenso constitucional. Y ahí radica el problema. La Carta Magna es una obra humana fruto de un concreto contexto histórico. Como tal producto, es siempre perfectible y, sobre todo, adaptable al devenir de los tiempos. Lo importante es siempre lo intangible, el espíritu que anima a las personas a trascender sus intereses personales en beneficio del colectivo. Esa conciencia del bien superior y la valentía para luchar por ello, incluso cediendo en posiciones propias, legítimas pero de menor valor, es lo que distinguió a los protagonistas de la transición y que se echa en falta en los de la etapa actual. Y conviene recordarlo hoy, cuando Suárez cumple 80 años, pero, sobre todo, porque quienes deberían emularlo impiden, por sus intereses particulares, los consensos necesarios para abordar las reformas que deben garantizar el futuro de España.