Melilla, el Sahel y las misiones internacionales

La Voz

ESPAÑA

20 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La recién aprobada Directiva de Defensa Nacional (la primera que firma Rajoy como presidente del Gobierno) establece la defensa de Ceuta y Melilla como eje principal de la política de seguridad. Las ciudades autónomas no están cubiertas bajo el paraguas de la OTAN. Es decir, ante un eventual ataque a sus enclaves en el norte de África, España no recibiría la ayuda militar de sus socios de la Alianza Atlántica y debería hacer frente a la amenaza con sus medios. «Marruecos puede intentar desviar la atención de una situación interior convulsa con la reivindicación de Ceuta y Melilla. Ante esto debemos contraponer unos medios militares creíbles y temibles que hagan desistir al posible enemigo de cualquier acción», advierte el general Ortega.

El Sahel es otra de las áreas que España no puede dejar al descubierto al tratarse del patio trasero de Europa. Los secuestros de cooperantes españoles por milicias radicales aliadas de Al Qaida han llevado al Gobierno a apoyar activamente una intervención de la Unión Africana en el norte de Mali. «Y si para lograr estabilizar la región es necesario intervenir, España tendría que hacerlo», opina Ortega. Ante situaciones de este tipo el Gobierno debe contemplar en la remodelación un posible despliegue en un terreno donde hasta ahora nunca se había planteado su presencia, y ello cuando Defensa se halla al límite de sus recursos.

Aumentar la presencia

Entre los aspectos que Morenés quiere potenciar se encuentran las misiones en el extranjero. Actualmente España tiene marcado un techo de 3.500 soldados participando en un mismo momento en escenarios internacionales. Avanzó en el Congreso el pasado julio su intención de aumentar este límite. El general Argumosa resalta la importancia de estas misiones -«a Afganistán no van solo unos soldados, va la imagen de toda España»- y defiende la necesidad de contar con una capacidad de proyección internacional, «ya que, si no participas junto a tus aliados, estos al final te obvian. En cambio, si estás a su lado, te respetan y te prestan su apoyo».

La política de Defensa afronta enormes retos. España debe adaptarse a los nuevos tiempos. Pese a las dificultades, es «el momento de sentar las bases para crear unas nuevas Fuerzas Armadas para una nueva era», concluye el general Argumosa.