La llave de la gobernabilidad de Asturias queda nuevamente en manos de UPyD. Y la postura que adopte el único parlamentario de esta formación, Ignacio Prendes, depende de la respuesta que los demás partidos den a su exigencia de reformar la ley electoral para convertir las tres circunscripciones actuales en una sola. Este es el único punto de discrepancia entre los socialistas y UPyD después de un mes de reuniones, en los que el PSOE ha aceptado una veintena de propuestas de la formación minoritaria. Los socialistas condicionan la reforma electoral a un consenso de todas las fuerzas políticas que no se da y Foro considera que no es prioritaria.
La ley electoral fue aprobada en 1986 por unanimidad de las tres fuerzas que entonces ocupaban la Cámara asturiana (socialistas, populares y comunistas), aunque estos últimos, hoy integrados en IU, se abstuvieron en la votación de dos artículos de la ley, los que dividen el Principado en tres circunscripciones (occidente, oriente y centro). Los comunistas argumentaban entonces, como hoy UPyD, que con esta distribución los partidos mayoritarios salen beneficiados en la distribución de escaños. En cambio, PSOE y PP razonan que de lo que se trata es de garantizar una representación adecuada a las zonas rurales del oriente y el occidente asturiano. De haberse aplicado la circunscripción única en las pasadas elecciones, la única variación en los resultados habría sido la pérdida de un escaño del PSOE en beneficio de IU.