Considera que no era «estrictamente exigible» que el rey pidiera perdón
21 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El ex presidente del Tribunal Constitucional Álvaro Rodríguez Bereijo hace una cerrada defensa del rey, que «se ha ganado a pulso el reconocimiento desde la transición y a lo largo de estos años, en los que ha cumplido con creces y de manera ejemplar con las funciones de la jefatura del Estado».
-¿En qué debería cambiar la monarquía para adaptarse a los nuevos tiempos?
-Nuestra monarquía constitucional es una institución moderna y acorde con los nuevos tiempos tanto en su configuración como en sus funciones, perfectamente delimitadas en nuestra Constitución. No debería abrigarse duda alguna a ese respecto. Valorada con perspectiva histórica, ha cumplido muy bien lo que esperábamos de ella. Ha sido una pieza de estabilidad y de unión en la tarea, nada fácil, de construir un marco político democrático de convivencia dentro de la diversidad histórica y territorial de España. No me parece que la Corona, ya desde su primer momento en 1977, haya dejado de tener claro cuál era su papel y lo que los nuevos tiempos demandaban de ella.
-¿La petición de perdón zanja los debates abiertos sobre el papel de la institución, la sucesión o la transparencia?
-Siento ser discordante con la opinión generalizada. No pretendo desviar la atención ni restar importancia a la preocupación por el accidente del rey y cómo y dónde se ha producido, pero creo sinceramente que se ha desorbitado. El rey se ha disculpado y pedido perdón, aunque su trascendencia no lo hacía estrictamente exigible. Muchos de nuestros dirigentes políticos con muchísimo mayor motivo no han sentido la menor necesidad de hacerlo ante los ciudadanos a los que se deben y de los cuales cobran. Acaso se ha desorbitado porque se añade a las noticias sobre el comportamiento de un miembro de la familia real. Hechos ciertamente poco ejemplares e inapropiados en una persona que ocupa una alta posición institucional.