Si se cumplen los vaticinios de los sociólogos, Ignacio Prendes, candidato de UPyD a la presidencia del Principado, puede acabar con todo el peso de la compleja política asturiana sobre sus hombros.
-Parece probable que el resultado sea un empate entre los bloques de izquierda y derecha que lo situaría a usted como árbitro.
-El resultado está muy abierto y es verdad que el resto de los partidos están haciendo una campaña apelando a esa política de bloques, que nos puede conducir de nuevo a una situación de parálisis y bloqueo.
-En esa situación, ¿con qué bloque tendría más sintonía?
-No creo en esa política de bloques. No responde a la realidad de Asturias. Y además hay una sintonía profunda, subterránea, entre ambos bloques en distintos asuntos. No hay tanta diferencia entre ellos.
-¿Pero qué harán ustedes?
-Poner nuestro programa encima de la mesa y, en torno a ese programa, llegar a acuerdos. Yo no descarto nada, ni siquiera que seamos el partido mayoritario. Somos los únicos que estamos aportando propuestas.
-¿Cree que podría llegar a entenderse con Cascos?
- Lo desconozco. No he tenido trato con él. Ha ocupado cargos desde la transición y es un político de la vieja escuela. Pero nos preocupan muy poco los personalismos. El momento es crítico en Asturias y hay que superar las barreras de la afinidad o de la sintonía personal.
-Supongo que una de las claves será interpretar el mensaje de los asturianos en las urnas. ¡Vaya papeleta!
-Estamos preparados para asumir esa responsabilidad. No somos una burbuja política. Somos un proyecto sólido de largo recorrido. Ahora los que tienen que hablar son los asturianos. Tienen la herramienta del voto para desbloquear la situación. Hace falta un voto inteligente, no de vísceras. Y a partir del lunes empezaremos a hablar, algo que aquí ha sido una quimera hasta ahora.
-¿Quién decidirá con quién se pacta?
-El consejo de dirección nacional del partido, para evitar incoherencias. Y yo formo parte de la dirección.