Rubalcaba ajusta su poder en los territorios

paula de las heras MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La victoria del exvicepresidente en el congreso socialista desanima a los críticos

26 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La paz completa aún tardará en llegar al PSOE. La victoria de Alfredo Pérez Rubalcaba en el congreso federal, celebrado hace apenas veinte días en Sevilla, produjo una reordenación inmediata de fuerzas en los distintos territorios. En algunos casos, incluso, condujo al repliegue de dirigentes con ambiciones personales que aprovecharon la pugna entre el ex vicepresidente primero y Carme Chacón para medir sus propias posibilidades.

Pero nada de eso garantiza la tranquilidad durante el período de renovación de direcciones regionales que ayer arrancó en Baleares, Castilla-La Mancha y La Rioja y se prolongará aún más de mes y medio. Si de algo se resienten los socialistas es de la pérdida de poder institucional, que ha provocado un deterioro tremendo en su red orgánica, fundamental para articular una estrategia de oposición sólida y pegada al terreno. Con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, desde Ferraz se pidió entonces a no pocos líderes regionales que contuvieran sus deseos de dimitir y ceder el testigo. Ahora ha llegado el momento de deshacer el entuerto.

La buena noticia para la actual dirección federal es que los congresos regionales se saldarán, en la inmensa mayoría de los casos, con victorias de candidatos afines al actual secretario general; lo que debería servir, siempre y cuando sean capaces de asentar sus liderazgos, para tener la maquinaria engrasada; sobre todo, si se tiene en cuenta que uno de los objetivos declarados de Rubalcaba es que el PSOE vuelva a tener un «discurso único» en toda España.

Engranaje cojo

La mala nueva es que para cuando los elegidos empiecen a rodar -al menos seis de ellos se estrenarán en el cargo- el engranaje aún estará cojo, lastrado por Andalucía. Junto con la asturiana y la vasca, la principal federación socialista es la única que aún no ha puesto fecha a la celebración del congreso, que estará a expensas del resultado electoral del 25 de marzo.

Hecha la salvedad andaluza, una vez más, los dos grandes puntos negros para el nuevo equipo de Ferraz serán la siempre convulsa Comunidad Valenciana y la no menos problemática federación madrileña. En ambas, los sectores que se movilizaron en contra de la candidatura de Rubalcaba en el 38.º congreso tienen posibilidades de salir victoriosos. En Madrid, al díscolo Tomás Gómez le ha salido la competencia de la exdiputada regional Pilar Sánchez Acera. En la valenciana peligra la cabeza de Jorge Alarte, que no pudo garantizar en el congreso de Sevilla el apoyo de su federación a Rubalcaba.