Rajoy se resiste a aclarar sus planes antes de ver las cuentas del Estado

Rubén Santamarta Vicente
rubén santamarta REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

Ayer se reunió durante dos horas con Zapatero, que llevará a las cumbre europea de diciembre una postura pactada por ambos.

24 nov 2011 . Actualizado a las 10:34 h.

La delicada situación en que se encuentra el país ha precipitado que el encuentro previsto entre Zapatero y Rajoy para perfilar el traspaso de poderes se adelantara a ayer mismo por la tarde. El contacto, según PP y PSOE, ha sido «constante» en los últimos días, pero ayer se vieron las caras por primera vez tras el 20-N. Fue en la Moncloa y apenas transcurridos tres días tras el vuelco político en el país.

La cita entre Zapatero y Rajoy estaba prevista para antes del fin de semana. Se celebró con discreción y se prolongó durante unas dos horas. Habrá más encuentros en los próximos días. Los dos dirigentes aceleran así un traspaso que en casos anteriores había tenido lugar diez días después de los comicios; así fue entre González y Aznar y entre Aznar y Zapatero. Ahora no hay tiempo que perder.

La conversación entre el saliente y el entrante se centró en la situación económica y las dudas en los mercados en la zona euro. También se apuntó que habrá una colaboración total en el cambio de funciones, con intercambio de información, y buenas palabras entre ambos. Pero no trascendieron más detalles.

A la espera de que se concrete ese traspaso, por lo que se sigue esperado es por el conjunto de medidas económicas que adoptará el PP en el Gobierno. No se avanzarán, al menos, hasta que Rajoy y su equipo conozcan la situación al detalle en que se encuentran las cuentas públicas, sometidas a un severo control para cumplir el objetivo de déficit, fijado este año en el 6?% (algo que la UE no cree que se vaya a alcanzar) y en el 4,4?% en el 2012. Y en el PP no las tienen todas consigo. «Con las sorpresas que nos hemos llevado en los Gobiernos autonómicos, no se puede preparar un paquete de medidas hasta que no se conozca exactamente el esfuerzo de reducción del gasto público», decía ayer en una entrevista radiofónica Miguel Arias Cañete.

Reducción de gasto

Rajoy sigue delegando el mensaje en su gente de confianza, mientras él se concentra en su despacho de la madrileña calle Génova, sede del PP, donde repasa asuntos y se reúne con diferentes personas. Cañete preside el comité electoral del partido y un fijo en la quiniela de ministrables. De sus palabras se deduce, aunque no lo llegó a decir, que el estado de las cuentas públicas puede ser peor del esperado. Va en la línea de lo dicho esta misma semana por Esperanza Aguirre. «No es lo mismo -continuaba Cañete- afrontar una reducción de gasto de 15.000 millones que de 30.000, las medidas son muy distintas». La primera cifra es la que calcula Bruselas que tendrá que recortar España para llegar al déficit exigido para el 2012.

En la idea de que el virtual jefe del Ejecutivo no tiene aún por qué explicar sus ideas abundó el líder del PP andaluz. «No se le puede plantear a un futuro presidente que en 48 horas tome decisiones que solo puede adoptar una vez que sea investido», justificó Javier Arenas.