El candidato socialista se la juega en el cara a cara televisivo con Rajoy de mañana
06 nov 2011 . Actualizado a las 10:45 h.Es el último cartucho que le queda en la recámara para tratar de iniciar la remontada que evite el desastre que le presagian el CIS y todas las encuestas. Alfredo Pérez Rubalcaba se lo juega prácticamente todo en el único debate televisivo, que se celebra mañana, en el que está obligado a salir al ataque y a arriesgar al máximo para tratara de poner contra las cuerdas a Mariano Rajoy.
Pero sabe que el líder del PP le golpeará en sus flancos más débiles: los casi cinco millones de parados y la recesión económica que se avecina, de lo que le hará corresponsable como número dos de José Luis Rodríguez Zapatero. Su contraataque consistirá en echarle en cara los recortes sociales que está haciendo el PP en las comunidades donde gobierna, que pondrá como prueba de los que tiene previsto realizar si llega a la Moncloa.
Los socialistas esperan que el cara a cara sea el comienzo de la recuperación, ya que están convencidos de que su candidato es muy superior al del PP. El hecho de que el CIS mostrara que es mejor valorado e inspira mayor confianza que Rajoy les confirma en su idea.
Objetivo desesperado
El objetivo desesperado es movilizar a los indecisos con su intervención en un programa de máxima audiencia. Atraer a buena parte de esos 8,5 millones de ciudadanos a los que se agarró José Blanco para mantener la esperanza. En el equipo de Rubalcaba confían en que muchos de ellos opten por su jefe de filas cuando vean a los dos aspirantes frente a frente debatir sobre los grandes problemas del país. También consideran positivo que Rubalcaba sean quien cierre el debate.
En el PP, en cambio, consideran que el enfrentamiento no tendrá una gran trascendencia en los resultados. Están seguros, además, de que su líder posee argumentos de sobra para ganar, y confían en su capacidad dialéctica y su experiencia. Los populares consiguieron que el cara a cara se dividiera en tres bloques y no en cinco, como inicialmente preferían los socialistas. De esta forma quedará más tiempo para la economía y empleo, que será el más largo, con 40 minutos de duración, y en el que Rajoy sacará su artillería pesada.