Las reformas pendientes

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Los constitucionalistas señalan que hay cambios mucho más necesarios y urgentes de la Constitución que el pactado por Zapatero y Rajoy

29 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los mercados y Angela Merkel han logrado lo que no ha sido posible en dos legislaturas, que Zapatero y Rajoy se pongan de acuerdo para reformar la Constitución. Una modificación que según destacados constitucionalistas es innecesaria, porque habría bastado con una ley que fijara el techo de gasto, se va a hacer deprisa y corriendo, sin dejar apenas tiempo para el debate, y va a ser aprobada por un Parlamento en fase terminal. Un «trágala», según el catedrático de la Universidade de Santiago Roberto L. Blanco Valdés.

Mientras se acomete esta modificación por el procedimiento de urgencia, otras que los expertos consultados por La Voz consideran necesarias e incluso imprescindibles siguen pendientes. No se han aprobado porque, como señala el catedrático pontevedrés de la Universidad de Oviedo Francisco J. Bastida, «los intereses partidistas han podido más que el interés público».

Zapatero propuso cuatro reformas en su primera legislatura, la del Senado, para convertirlo en una auténtica Cámara territorial, la igualdad de sexo en la sucesión de la Corona, la definición de las autonomías que componen el Estado y la adaptación a la Constitución europea. El intento contó con el aval del Consejo de Estado, pero el desacuerdo entre socialistas y populares lo frustró. No solo por la dificultad de consensuar cómo abordar los cambios en el Senado, sino, sobre todo, por el temor a que el obligado referendo se convirtiera en un plebiscito sobre la monarquía. El presidente del Gobierno desistió de volver a plantear la reforma en su segundo mandato.

Para Blanco Valdés, la única que es «urgente e indispensable» es el «cierre del modelo territorial», que establezca las competencias estatales que no pueden ser transferidas ni delegadas. Luego hay otros muchos aspectos en los que la Constitución se podría poner al día. Joaquín Varela, catedrático de la Universidad de Oviedo, señala también que habría que «delimitar las competencias entre el Estado y las comunidades autónomas», además de reformar el sistema electoral y el Senado, «que es hoy una Cámara inútil». El catedrático de Ciencia Política Manuel Villoria es partidario de una reforma que establezca «un sistema más coherentemente federal».

«La Constitución requiere la adaptación en diversos aspectos», asegura la catedrática Yolanda Gómez. Ve «inexcusable» que se cambie la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona, que es «realmente grave». También aboga por la reforma del Senado, lo que «favorecería una mejor articulación del Estado de las autonomías». Pero Bastida advierte de que «lo que habría que pedir no es la reforma de la Constitución, sino que se cumpla, y a la vista está el bloqueo en el nombramiento de magistrados del Constitucional y de miembros de otras instituciones».

modificación de la carta magna