Blanco responde al PP que quien debe dar explicaciones es el líder popular
23 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Ha estado a la altura de las circunstancias y, desde luego, es una persona que tiene futuro después de lo que ha pasado en donde quiera tenerlo. En la vida privada, en la vida pública, en donde él quiera tenerlo». En su primera declaración pública tras la dimisión de Francisco Camps como presidente de la Generalitat valenciana, Mariano Rajoy dejó abierta la puerta a su retorno a la primera línea de la política en el PP. Aunque eludió un compromiso directo sobre una rehabilitación en el partido en caso de que fuera exculpado, se deshizo en elogios a Camps tras haberle librado este de su principal obstáculo para ganar las elecciones generales.
Rajoy aseguró que el ya dimitido presidente valenciano actuó «con grandeza» y lo hizo «por su tierra» y «por su partido». «Cuando hay que tomar decisiones difíciles es cuando hay que dar la talla, es donde se conoce a la gente, y ahí es donde hemos conocido a Francisco Camps», insistió el líder del PP, que no podía ocultar su alivio por el paso final del líder valenciano. «Para las cosas fáciles vale cualquiera», añadió.
«No voy a dar lecciones»
Pero cerrado el capítulo de mimos a Camps, Rajoy pasó al ataque directo contra el PSOE. Aseguró que le gustaría que otros dieran explicaciones por la acusación de colaboración con banda armada en el caso Faisán porque eso es «lo mínimo que se debe hacer en un sistema democrático». Pero cuando le preguntaron si va a pedir que los socialistas vinculados al asunto del soplo o al de los ERE falsos en Andalucía abandonen sus cargos, como han hecho otros populares, respondió que él «no compara» porque «la falta de explicaciones se explica sola». «Yo no voy a dar lecciones a nadie de otro partido», aseguró.
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dio un nuevo argumento en la defensa pública de Camps y aseguró que su «defecto» ha sido que «se ha fiado de quien no debía, y se han aprovechado de él». Barberá, que rechazó el ofrecimiento de Rajoy de sustituir a Camps al frente de la Generalitat, definió al expresidente valenciano como un hombre «brillante en su gestión política» y con «bondad humana», además de «honesto, honrado, íntegro y trabajador». Y, yendo más allá que el propio Rajoy, aseguró que cuando se demuestre su inocencia será «uno de los políticos más brillantes y con más futuro del PP».
El Gobierno trató de frenar la euforia popular. El portavoz del Ejecutivo, José Blanco, aseguró que el PP está «en una estrategia a la desesperada que pretende ocultar un hecho de extremada gravedad» como es la trama Gürtel. En este sentido, afirmó que el líder del PP «sigue sin dar explicaciones» de por qué por decisión suya Camps fue «en las listas electorales hace cuatro días». «Si alguien tiene que asumir alguna responsabilidad, debe ser Rajoy», señaló Blanco, para quien el PP no respetó la presunción de inocencia y trató de «obligar a Camps a que se declarara culpable, seguramente porque tienen razones para considerarlo culpable». «Los ciudadanos deben tener una explicación», concluyó el socialista.
«Camps ha tenido el defecto de que se ha fiado de quien no debía, y se han aprovechado de él»
Rita Barberá