Rubalcaba dice que combinará «continuidad y cambio» para recuperar la ilusión del electorado

P. de las heras, c. cuerdo SEVILLA / COLPISA

ESPAÑA

Quiere ganarse al partido en un «cuerpo a cuerpo» con su gira por las federaciones

02 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Alfredo Pérez Rubalcaba dice sentirse suficientemente «querido» por los militantes como para que su condición de candidato sin mando en plaza le quite el sueño. Lo ha dicho varias veces estos días y lo dejó caer ayer de pasada al afirmar que nunca le ha interesado el «poder orgánico». Pero uno de los más insignes miembros de la vieja guardia, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, cree que se equivoca.

El número dos del Gobierno, sin embargo, tiene un plan para suplir las posibles carencias de no ser secretario general: quiere ganarse al partido en un «cuerpo a cuerpo» con su gira por las federaciones. Porque, como él mismo confesó en la primera de sus escalas, en Sevilla, su «vida institucional» nunca le ha permitido entablar un diálogo profundo con la militancia. «Soy Rubalcaba -dijo, explícito-; quiero pasar a ser Alfredo».

El formato elegido para su ronda es el de una charla. «No voy a hablar, voy a escuchar», prometió ayer en Sevilla, donde mantuvo una reunión con cargos y militantes socialistas. «Si alguien puede hacer un análisis de lo que ocurrió el 22-M son los militantes que nos han defendido en una situación complicada; sé que lo han hecho por convicción y por principios, pero también sé que en ocasiones ha sido difícil y quiero escuchar de su voz lo que les dicen cuando nos defienden», argumentó.

El desempleo

Rubalcaba dijo que de esa reflexión de los socialistas andaluces, y de los del resto de España, saldrá el proyecto que presentará a la conferencia política de septiembre. Un proyecto que, ante todo, remarcó, tratará de dar respuesta al desempleo.

De momento, se guarda sus cartas. Más allá de hablar de una fórmula que combine «continuidad y cambio», las claves del proyecto con el que pretende recuperar la ilusión de su electorado desafecto sigue siendo un misterio. Pero, ciertamente, dar con la clave de lo que ocurre en Andalucía es vital para su éxito. Esta comunidad es la más poblada y la que mayor número de diputados aporta al Congreso, 61 de 350. En ella ha sustentado hasta ahora el PSOE todas sus victorias electorales. Pero en las municipales se llevó un tremendo batacazo. De los 500.000 votos que ganó el PP en toda España, 300.000 eran andaluces.