16 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Las parroquias de Lorca celebraron ayer sus oficios religiosos en lugares improvisados como jardines, patios y salones, ante la imposibilidad de hacerlo en las iglesias, ya que todas quedaron gravemente dañadas por los terremotos del miércoles. Muchos de los templos, catalogados como patrimonio cultural, tendrán que permanecer cerrados durante un largo tiempo por los desperfectos que han sufrido sus estructuras, según la Administración autonómica. El jardín de San José fue ayer el escenario para la primera comunión de seis niños, ceremonia que se celebró bajo una carpa provisional en la que se instaló un altar. foto Israel Sánchez EFE