El Gobierno advierte a Sortu que ha «perdido su gran oportunidad»

A. T. Madrid / colpisa

ESPAÑA

Concluye que con su negativa a mostrar su satisfacción por la desarticulación del comando de ETA, ha dilapidado «una gran oportunidad» de demostrar que no tienen nada que ver con la organización.

03 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Gobierno concluyó que Sortu, con su negativa a mostrar su satisfacción por la desarticulación del comando de ETA, ha dilapidado «una gran oportunidad» de demostrar que no tienen nada que ver con la organización terrorista. Manuel Chaves explicó que la falta de reacción ante un hecho feliz para todos los demócratas, como es el encarcelamiento de presuntos asesinos, no solo no ayuda a Sortu, sino que hay que verlo como «un retroceso en su credibilidad», que queda «bastante afectada».

De hecho, la dirigente de Batasuna y alcaldesa de Hernani, Marian Beitialarringoitia, comentó en Onda Vasca que lo que más le preocupa de las detenciones es que los cuatro presuntos etarras estaban «incomunicados», lo que los expone a la posibilidad de sufrir malos tratos o torturas por parte de la Guardia Civil. Ni una crítica a la actividad terrorista de los arrestados y reiterados reproches al Gobierno por «vanagloriarse» de su dureza con ETA y por no estar dispuesto utilizar el alto el fuego de la banda para abrir una negociación.

Poco después, la Abogacía del Estado comunicaba que hoy acudirá al Tribunal Supremo para presentar una demanda en la que reclama que la Sala del 61 rechace la inscripción de Sortu en el registro de partidos del Ministerio del Interior, como solicitaron sus promotores el mes pasado.

Los servicios jurídicos, en un escrito muy similar al que la Fiscalía tiene previsto presentar la semana próxima ante la misma sala, concluye que las nuevas siglas, bajo un barniz de ruptura con ETA, son las herederas directas de la ilegalizada Batasuna, impulsadas por los mismos dirigentes del brazo político de la banda, y, en definitiva, un instrumento de la organización criminal para tratar de retornar a las instituciones.