El líder de CiU, Artur Mas, es el único de los grandes candidatos que hasta ahora no ha desvelado sus ingresos
21 nov 2010 . Actualizado a las 02:05 h.«El presidente catalán intenta recuperar el terreno que le arrebatan las encuestas a base de golpes de efecto. Si el viernes anunció su renuncia a repetir como candidato tras la presente campaña, ayer desveló públicamente su patrimonio en una breve nota colgada de su página web. Según los datos facilitados, el candidato socialista tiene unos ahorros de 365.516 euros, pero carece tanto de coche como de casa, ya que la que habita es propiedad de su esposa, Anna Hernández.
La mujer del presidente catalán, que es teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sant Just Desvern, se hizo ampliamente conocida a principios de año, cuando, a raíz de la operación Pretoria contra la corrupción, se supo que ocupaba 14 cargos en empresas e instituciones públicas, todos ellos derivados de su puesto en el Ayuntamiento, y que ingresaba más de 100.000 euros anuales.
Con su declaración pública, Montilla sigue la senda abierta por el candidato de Iniciativa per Catalunya, Joan Herrera, que fue imitada por los cabezas de lista de Esquerra Republicana, Partido Popular y Ciutadans. El único de los grandes candidatos que por el momento no ha dado a conocer su patrimonio es el líder de CiU, Artur Mas. Según los datos que ayer hizo públicos, Montilla dispone de 87.516 euros aportados a un plan de pensiones, más 13.000 euros en cuentas corrientes y ha invertido 265.000 euros en fondos de pensiones y otros activos financieros.
Montilla asegura que su decisión en ningún caso es «un gesto o una medida electoral», sino que forma parte de un intento por parte de su partido de impulsar lo que denominan un contrato de servicio público para favorecer «la regeneración política basada en la transparencia y las buenas prácticas».
El contrato comprende «compromisos de transparencia económica personal, compromisos de calidad en el ejercicio de la función y compromisos de ejemplaridad en la actividad política y pública».
Los socialistas aprietan el paso en el ecuador de la campaña, convencidos de que aún pueden recuperar votos si consiguen movilizar a su electorado tradicional. Para ello, ayer echaron mano del miedo a la derecha en el mitin que Pérez Rubalcaba protagonizó en Barcelona.