Artur Mas ya se ve en la Generalitat

Es el gran favorito no solo para ganar sino también para gobernar, mientras las encuestas prevén un hundimiento histórico del PSC, que ahora trata de españolizarse


MADRID/LA VOZ.

Al convocar las elecciones, el presidente José Montilla advirtió a los catalanes de que su decisión afectará a toda una generación. Puede que exagerara, pero lo que parece seguro es que el 28-N marcará el final del tripartito formado por el PSC, ERC e ICV, una experiencia nueva y muy controvertida que ha durado siete años, después de los 23 de Jordi Pujol. El propio Montilla ha descartado repetir la fórmula, que, según admitió ayer mismo en Madrid, tiene «mala imagen». Los pactos poselectorales, la inmigración, la crisis económica, la corrupción, el debate identitario y la irrupción de nuevos partidos marcarán la campaña electoral que dio comienzo la pasada medianoche.

No hay duda de que Artur Mas volverá a ganar por tercera vez (en el 2003 obtuvo más escaños, pero menos votos que el PSC), aunque la clave es saber por cuánta diferencia y qué abanico de posibilidades le abrirá la aritmética parlamentaria. La última encuesta de la Generalitat daba a CiU algo más de 10 puntos de ventaja sobre los socialistas y otros sondeos la sitúan al borde de la mayoría absoluta.

Mas descartó el miércoles en un programa televisivo un pacto estable de Gobierno con el PP, aunque dijo que no renuncia a alcanzar «acuerdos puntuales». Su aspiración es formar un Gobierno fuerte y tener una «mayoría grande» para no verse obligado a pactar con nadie y gobernar sin socios estables.

El hombre que tiene muchas posibilidades de convertirse en presidente de la Generalitat a la tercera también desveló que si hubiera un referendo por la independencia votaría sí, aunque no lo promoverá si puede «dividir el país a la mitad». Una de sus propuestas más llamativas es exigir un concierto económico similar al que tienen el País Vasco y Navarra.

Rebajar la euforia

Mas hizo ayer un llamamiento para rebajar la euforia. «En estas elecciones me tengo que enfrentar más con las encuestas que contra nuestros adversarios políticos», reiteró. Y añadió que la mayoría absoluta está «fuera del alcance de CiU».

En la formación nacionalista aseguran que no se creen en absoluto que Montilla no reedite el tripartito si puede, porque es la única forma que tiene de gobernar. Mas acusa al PSC de buscar el voto del miedo.

Por su parte, Montilla trata de evitar el hundimiento histórico de los socialistas que pronostican las encuestas denunciando lo que llama «programa oculto» de alianzas poselectorales de su rival. No solo ha advertido de un posible pacto PP-CiU, sino también de otro que se podría dar, entre la federación nacionalista y los independentistas de ERC, que, dice, fracturaría Cataluña y la llevaría a un «callejón sin salida». Su gran objetivo es luchar contra la abstención, que se prevé cercana al 50%, y movilizar al electorado socialista. Para lo que cree que puede funcionar alentar el temor a la deriva secesionista y «reespañolizar» al PSC. En esa línea hay que entender el regreso de Celestino Corbacho. Montilla contará con el apoyo de Zapatero en tres ocasiones.

Montilla mantiene que su aspiración es gobernar en solitario, algo imposible según todos los sondeos. Ayer en Madrid dejó claro que no pactará con el PP y tampoco con ERC. Montilla volvió a golpear donde más le duele a Artur Mas al decir que le parece increíble que «todavía no haya cerrado la puerta a llegar a acuerdos con el PP».

Lucha por el tercer puesto

Muy por detrás hay una lucha muy importante por la tercera plaza entre ERC -que podría ver reducidos sus escaños a la mitad- y un PP al que las encuestas pronostican una fuerte subida. Alicia Sánchez-Camacho va a hacer de la inmigración uno de los ejes de su campaña, con propuestas tan polémicas como la repatriación de los inmigrantes que se queden durante un tiempo sin trabajo.

En su campaña, el PP alerta del independentismo de CiU y de los «papeles para todos». Al inicio de sus dos anuncios, presentados ayer, sitúan al espectador en el primer aniversario de las elecciones del 28-N y una voz en off explica que «el presidente Artur Mas» y ERC han pactado convocar un referendo por la independencia.

La candidata popular contará con el respaldo de Mariano Rajoy, que pasará siete días en Cataluña. El objetivo del PP es ser decisivo en un futuro Gobierno presidido por Artur Mas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos

Artur Mas ya se ve en la Generalitat