Un particular impuesto arancelario llamado «el rasca»

La Voz

ESPAÑA

29 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un euro, tal vez dos, tal vez ninguno. Quizás parte de la mercancía. Puede que toda. Al otro lado de la frontera, la policía marroquí ejerce su particular control arancelario, muchas veces con lo que todos conocen como el rasca. Para luchar contra esa costumbre, el Gobierno de Marruecos ha aprobado este año una subida en el sueldo de la policía que prácticamente ha doblado sus ingresos. Pero el rasca no ha desaparecido.

En Beni-Enzar han desaparecido los porteadores, derivados al barrio chino, pero el flujo de ciudadanos sigue siendo de enorme intensidad. Y todos cruzan cargados. «Eso es lo que nunca sale en televisión». Un policía español me señala a escasos metros de la puerta por donde se accede a la zona de seguridad. Allí, agentes marroquíes están confiscando la mercancía aleatoriamente al flujo de ciudadanos que se dirigen hacia el control. Papel higiénico, pañales, refrescos, productos manufacturados de todo tipo pasan al coche policial. A unos sí, a otros no.

Consignas a gritos

Según quién esté, los marroquíes esperan en la zona española, en los mercadillos adyacentes que jalonan más de un kilómetro antes de llegar a la frontera. Se cruzan consignas a gritos y protestan porque el rasca les va a llevar un tercio de los tres euros que recibirán por pasar la mercancía. Karima, una mujer de 48 años que espera una señal para cruzar, se queja: «No hay derecho. Te cobran dos euros y entonces ya no ganas nada». Trabaja en una casa, en Melilla y gana cinco euros cada día. El complemento que le supone pasar mercancía al otro lado, «para ayudar a mis cuatro hijos», unas veces le proporciona tres euros y otras, nada.

Dobles fondos

En el bullicioso entorno del paso fronterizo se puede observar a simple vista cómo se desmontan los laterales de un coche para rellenarlos de botellas de naranjada o de champú, como si se tratara de estupefacientes. El doble fondo es muy común entre los coches que pululan cerca del paso y eligen el momento preciso para cruzar.

El producto estrella es el whisky de marca. Cada botella reporta a quien la pase hasta seis euros. También es la mercancía más golosa. Al que lo pillan, no lo salva ni el rasca.