El ex dirigente vuelve a dejar en evidencia a Rajoy

E. C. MADRID/LA VOZ.

ESPAÑA

19 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Durante sus ocho años de mandato, José María Aznar visitó Melilla en dos ocasiones y en ambas fue en busca de votos, en sendos mítines. En enero del 2000, durante la precampaña electoral, y en marzo del 2004, para apoyar a Rajoy. ¿Por qué lo hace ahora? ¿Es la situación actual más grave que nunca? ¿Por qué se inmiscuye en una crisis diplomática en vías de solución y desaira una vez más a Rajoy?

María Dolores de Cospedal señaló que el viaje del ex presidente deja en evidencia a quienes no se han desplazado a Melilla. Lógicamente se refería, y así los citó, a Zapatero, Rubalcaba y Moratinos. ¿Y Rajoy? Si tan importante es ir en esta situación de «máxima tensión», ¿por qué no lo ha hecho el propio Rajoy, interrumpiendo sus vacaciones, y ha enviado a Esteban González Pons? Sin darse cuenta, De Cospedal ponía en el punto de mira a su propio jefe.

Además, el gesto del ex presidente dejaba en segundo plano la visita que había hecho el día anterior el portavoz popular y monopolizaba la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité de Dirección del PP presidida por Rajoy, en la que De Cospedal se vio obligada a echar balones fuera puntualizando que Aznar fue como ex presidente, por propia iniciativa, e informó al líder del partido. La sensación en Génova es que Aznar se ha vuelto a adelantar y a robar protagonismo a Rajoy. Cuando se exagera, como está haciendo el PP con Melilla, se corre el riesgo de salir trasquilado.