El Constitucional avala al séptimo intento el grueso del Estatuto catalán

Ramón Gorriarán MADRID/COLPISA.

ESPAÑA

Refrenda el preámbulo, que califica a Cataluña como nación, pero advierte de que carece de «eficacia jurídica».

29 jun 2010 . Actualizado a las 11:44 h.

El Tribunal Constitucional puso fin en dos horas y veinte minutos a casi cuatro años de espera. La corte sentenció que la mayor parte del Estatuto catalán se ciñe a la legalidad, pero con el matiz, no menor, de que la definición de Cataluña como nación carece de «eficacia jurídica interpretativa». Solo 14 de los 233 artículos del marco jurídico del autogobierno de Cataluña no se ajustan a la Carta Magna, y otros 23, así como cuatro de las 22 disposiciones, requieren de una interpretación para que encajen en el texto constitucional. El PP había impugnado hasta 114 preceptos, el preámbulo y 12 disposiciones adicionales. El pleno del Constitucional estaba convocado a las 11 horas y durante 20 minutos la presidenta del tribunal, María Emilia Casas, pulsó por última vez las opiniones de los nueve magistrados que junto a ella debían dictar sentencia. Tras exponerse las últimas apreciaciones, cada uno regresó a su despacho, hasta que poco antes de comer, Casas entregó a los magistrados el borrador con los últimos retoques. Nadie salió de la sede de la corte. A las cinco de la tarde, los diez juristas y catedráticos volvieron a verse las caras, y dos horas fueron suficientes para dictar el fallo. Se ponía así fin a tres años, diez meses y 28 días de vigilia, desde que el PP presentó su recurso contra el Estatuto catalán, el 31 de julio del 2007. Votos por bloques Los componentes de la corte votaron por bloques, en vista de que hasta ahora no había sido posible reunir una mayoría para un fallo conjunto. Primero, se sometió a escrutinio el preámbulo, cuya redacción, con la salvedad de que las referencias a Cataluña como nación o como «realidad nacional» carecen de «eficacia jurídica interpretativa», fue aceptada por seis magistrados con cuatro en contra. El segundo paquete fue el de los 14 artículos considerados inconstitucionales en el borrador de la presidenta, y el resultado fue de ocho a dos. En realidad, solo uno, el 97, referido a la creación de un poder judicial en Cataluña, fue declarado ilegal, en el resto las anulaciones afectan a incisos, párrafos o incluso solo a palabras. La tercera votación correspondió a los 23 artículos y cuatro disposiciones sujetos a «interpretación conforme», es decir, que son constitucionales siempre que se interpreten de una forma determinada. El resultado volvió a ser de seis a cuatro. La interpretación del Constitucional quedará acotada en la sentencia que se conocerá en los próximos días. Por último, los magistrados votaron los 186 apartados constitucionales, según la ponencia de Casas, y se repitió el seis a cuatro. El Estatuto obtuvo así la fumata blanca . Cambio de postura La clave para poder dictar sentencia fue el cambio de postura de Manuel Aragón, elegido a propuesta socialista, y Guillermo Jiménez, avalado por el PP. Ambos se sumaron, salvo en el preámbulo, al bloque progresista de Casas, Pascual Sala, Eugeni Gay y Elisa Pérez Vera. Tanto Aragón como Jiménez consiguieron que el borrador de la presidenta recogiera, hasta en ocho ocasiones, alusiones a la «indisoluble» unidad de España. El fallo recoge una parte del recurso del PP en lo referido a la Justicia. Declara ilegal la creación de un consejo del poder judicial catalán y el cese y los nombramientos de jueces y fiscales, entre otros aspectos.