Preguntas

ESPAÑA

Las tragedias son imprevistas, pero siempre tienen explicación. Y acostumbra a ser la conjunción fortuita de circunstancias fatales. Es el caso de Castelldefels. Todo apunta al atolondramiento de un grupo de personas que, cegadas por el ansia de fiesta, cruzaron por donde no debían. Despreciaron el peligro guiados por la inconsciencia de quien no conoce la estación, pero también arrastrados por el yugo de la muchedumbre, la nocturnidad y de una insensatez que les llevó a incumplir unas elementales normas de sentido común. Lo que es una simple cuestión de educación. Perdieron la vida por ahorrarse unos segundos en la aglomeración del paso subterráneo.

Sentado lo cual, cabe preguntarse si, además, hay imprevisión por parte de la Administración. Siempre caben preguntas como ¿por qué en una estación con doble vía el tren que debe parar se detiene en la más alejada de la salida peatonal? ¿Es lógico que los trenes rápidos tengan autorizado el paso por estaciones a 150 kilómetros por hora? ¿Nadie previó las avalanchas de gente en verano y en fechas señaladas como la de anteayer para habilitar el paso elevado? Nada devolverá la vida a los muertos ni aliviará el dolor de sus familiares, pero la tragedia debe servir para introducir cambios que eviten que se repita.